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autoestima

¿TE SIENTES VULNERABLE? ABRE LAS PUERTAS A TU VERDADERA FUERZA INTERIOR

25 mayo, 2018 por Iraide Rabadán 14 comentarios

Hoy te traigo un artículo invitado de Proyecto Aloha que seguro que te llegará al corazón.

Es un proyecto que a mí ya me ha conquistado y que huele a frescura y autenticidad.

Además, este es un artículo que podría estar escrito por mí perfectamente. He alucinado con el texto porque esas mismas experiencias las he sentido yo en mis propias carnes.

Te dejo con Iraide que será ella la que te lo contará todo 😉

 

 

 

 

Aceptarse vulnerable para atraer tu verdadera fuerza interior, parece una total contradicción, ¿verdad?

  • ¿Has sentido alguna vez que no te muestras al mundo como la mujer que de verdad eres, por miedo a no ser “suficientemente buena”?
  • ¿Eres de esas mujeres “fuertes” y guerreras que no muestran sus sentimientos, y se valen por sí mismas sin pedir ayuda en ningún momento?
  • O quizá te has dado cuenta de que “no eres perfecta”, y haces lo posible por esconder lo que no te gusta de ti, o hacer como que no pasa nada a toda costa.

El caso es que a muchas de nosotras no nos gusta mostrar nuestros propios problemas, como si ello fuese un signo de debilidad.

¿Te suena?

Quiero compartir contigo mi visión sobre la vulnerabilidad.

Sobre cómo te construyes una coraza para protegerte del mundo exterior y sentirte más grande y fuerte…

… de cómo ese muro te impide vivir la vida plenamente siendo tú misma.

 

Pero tranquila, también voy a hablarte de por dónde puedes empezar a conectar con tu vulnerabilidad, y darte cuenta de que permitirte ser vulnerable es la puerta que te abre a experimentar tu verdadera fortaleza interna.

¿Empezamos?

 

 

Contenido

La vulnerabilidad me ayudó a conocer mi mayor fortaleza: amarme y aceptarme a mí misma.

Si, durante muchos años hice de mujer guerrera, independiente, y “fuerte”.

Me hice la “perfecta” ante el mundo, y ante mí misma para no verme pequeña.

Creí que, si bajaba la guardia en algún momento, empezaría a sufrir, y el mundo podría manipularme y hacerme daño (el caso es que no me daba cuenta de que, era yo misma la que me estaba haciendo daño).

También me tragué los problemas en lugar de expresarlos, y evité a toda costa mirar de frente lo que no me gustaba de mí, creyendo que así iba a desaparecer.

Resultado:

  • Gran frustración
  • Exigencia constante
  • Necesidad de que los demás me quieran y me valoren
  • Y la autoestima por los suelos

Pero todo esto empezó a cambiar cuando me adentre en el apasionante camino del autoconocimiento y de la Arteterapia Humanista.

 

La propuesta es clara (aunque no siempre fácil):

·        Mostrarte como eres

·        Mostrar tu dolor

·        Mostrar tu fracaso

Desde la observación de lo que estás sintiendo, sin juzgarte.

Se trata de mirar de frente lo que estás experimentando en este momento, sea lo que sea. Y no sentir vergüenza por sentirte triste, por sentirte frágil, o por sentir dolor.

¿Y si sientes vergüenza?, ¡pues sentirla!

Otra de las cosas que me ha ayudado mucho en este proceso de aceptar mis sombras, ha sido hacer clown (Clown significa Payaso).

 

Porque un clown se muestra vulnerable, acepta sus fracasos y su ridículo, y es así cuando el público lo ama, se conmociona, y lo acoge desde el corazón.

Una payasa muestra su naturaleza verdadera, lo que nos recuerda nuestro estado de pureza interna que nos conecta unos a otros.

El clown es un ser vulnerable pero no frágil. Al contrario, casi siempre animoso y positivo frente a las dificultades. El clown, un navegante de las emociones, Jesús Jara.

Todas somos vulnerables, nuestra vida es verdaderamente un instante frágil, pero esto no quiere decir que seamos débiles y pequeñas.

 

 

Entonces, ¿qué es la vulnerabilidad?

Muchas veces confundimos la vulnerabilidad con la debilidad.

Experimentarte vulnerable tiene que ver con la capacidad de ser y mostrarte tal como eres, tal como estás sintiendo este momento.

Tiene que ver con la aceptación de lo que te duele, de lo que consideras “errores” que has cometido, defectos, o asuntos sin cerrar.

Tiene que ver con la capacidad de conectar con el Ser que eres y de darte cuenta por un momento que no sabes, que el presente es una experiencia nueva que está ocurriendo ahora, abrirte a la posibilidad de vivir este instante desde la inocencia.

Esto supone una honestidad brutal hacia ti misma.

Abrirte a la posibilidad de mirarte a los ojos, con sinceridad, para ver lo que hay en ti, incluyendo todo aquello que no te gusta de ti misma o rechazas, todo aquello de lo que te avergüenzas, para darte cuenta de que, eres perfecta sin necesidad de cambiarlo. 

Mostrarnos tal y como somos sin máscaras, puede dar miedo, pero cuando traspasamos este miedo sentimos un amor y una paz inmensas, una gran fuerza.

En una charla TED muy conmovedora y divertida, la investigadora y escritora Brene Brown habla del poder de la vulnerabilidad  y cuenta como a través de esta investigación, amplió su percepción y cambió radicalmente la manera en que vive hoy. No tiene desperdicio!

Para que exista conexión, debemos dejarnos ver, que nos vean de verdad. (…) Ser dueño de nuestra historia y amarnos a nosotros mismos a través de ese proceso es la cosa más valiente que jamás haremos.  Brené Brown

 

 

¿Por qué crees que si te muestras tal como eres y lo miras de frente va a ser peor que si no lo haces?

Mostrar tu lado más sensible y vulnerable puede dar miedo.

Y probablemente creas que mostrar lo que estás sintiendo de verdad, sea lo que sea, sin aparentar otra cosa, puede hacerte sentir más insegura, débil, o pequeña ante los demás.

Al mismo tiempo, mirar de frente todo aquello que estás sintiendo en este momento, lo que no te gusta de ti misma, “las sombras”, también puede darte mucho miedo.

Pero la verdad…

¿Sabes el esfuerzo que supone hacer como que no pasa nada?

¿Y sabes cómo eso te aleja del camino de conocerte a ti misma y de darte cuenta de la gran fortaleza que habita en ti?

Si nos endurecemos para no sentir el dolor, también lo hacemos para no sentir el amor y la parte amable de la vida. Ser vulnerable te hará más fuerte, El País

[bctt tweet=»Ser vulnerable te hará más fuerte.» username=»TaniaCarrascoC»]

 

Puede que hagas lo posible para no ver que en el fondo crees que eres débil y pequeña.

La creencia limitante que hay detrás es la de creer que tú no vales, no eres capaz, o no eres suficiente. 

Esto puede sonar muy fuerte, pero… si sigues leyendo vas a ver por ti misma que:

1.     No es para tanto

2.     No es cierto

 

 

Abraza tu parte más íntima y vulnerable, y empieza a deshacer las corazas

 

«Ya, pero…¿en qué me va a beneficiar a mí esto?».

Porque… ¿suena un poco arriesgado no crees?

Si estás pensando esto, quizá sea así para ti.

No tengo la verdad absoluta ni quiero convencerte de nada, pero, seguir viviendo desde la máscara que te has ido creando a lo largo de los años, puede hacer que vivas una vida muy poco auténtica, ¿no te parece?

Esto es lo que pasa cuando aceptas tu vulnerabilidad y te muestras al mundo desde este lugar íntimo y auténtico (lo sé porque es lo que me ha pasado a mí):

– Tienes la sensación de que la vida es más fácil, tranquila y relajada.

– No necesitas esforzarte en aparentar, o en ser perfecta.

– Se afloja la autoexigencia.

– Aparecen personas auténticas en tu vida: nuevos amigos y compañeros de vida.

– Se crea una relación más honesta con tu pareja y familia.

– Sientes pasión por tu trabajo.

– Te das cuenta de que no eres débil (es una creencia). No hay nada ni nadie de lo que tengas que defenderte, porque ya experimentas una gran fortaleza en tu propio Ser.

– Encuentras un gran amor y aceptación hacia ti misma.

– Pierdes el miedo a mirar de frente tus “defectos”, porque te das cuenta de que no son defectos, sino que son grandes oportunidades para conocerte y seguir experimentando.

– Sientes plenitud en tu vida, más compasión hacia mí misma y una mayor libertad.

– Sabes que eres responsable de tu vida y de las decisiones que tomas.

 

 

¿Y ahora, por dónde empiezo?

Lo primero que puedes hacer para experimentar la vulnerabilidad y reconectar con tu fortaleza interna es:

  • Pararte
  • Observar lo que estás sintiendo
  • Y dejarte sentir, sea lo que sea

Cuando te permites sentir lo que estás sintiendo, sea lo que sea, SIN JUZGARLO, puedes conectar con tu fortaleza interna.

Porque cuando te abres a experimentar este instante presente, sin pretender cambiarlo, tan sólo desde la observación, vuelves a sentir el Ser que eres.

Y entonces, vuelves a recordar que todo lo que evitas, todo lo que rechazas de ti misma, no tiene sentido, porque no es tu yo real. 

Recuerdas que tú ya eres todo lo que necesitas ser, y que los miedos se disuelven porque todo está bien en ti.

Nunca fuiste débil, pequeña o imperfecta. Tan solo era una creencia.

Si aprendes a mirarte a los ojos, desde la observación plena, puedes experimentar el amor tan grande que habita en ti, esa belleza y esa fuerza inmensa.

 

1.  Alerta! El error que puedes cometer si te abres a mostrar tu vulnerabilidad

Quiero dejar claro algo, porque a veces genera malos entendidos.

Ser vulnerable o mostrarte vulnerable no significa que vayas por ahí mostrando a todo el mundo tu intimidad más profunda, llorando o abriéndote en canal con cualquier persona.

No se trata de exponerte de forma inconsciente y descuidarte.

No es si lo haces o no, sino desde dónde lo haces.

Ahora que has leído hasta aquí, ser tú misma y mostrarte tal como eres también pasa por tomar conciencia y escuchar qué es lo que más necesitas en cada momento, y cuidarte es esencial.

Te pongo un ejemplo muy tonto:

Cuando te preguntan: «¿Qué tal estás?»

Puedes observar qué quieres compartir exactamente. A veces ni si quiera sabemos qué tal estamos, jajaja.

Por lo que, esta pregunta tan mundana puede convertirse en una pregunta realmente existencial y profunda.

Lo bueno es que… siempre puedes decir: «Muy bien, gracias».

Y quedarte tan a gusto en momentos en los que no tienes ganas de contar tus intimidades, o porque simplemente te has dado cuenta de que te han hecho esa pregunta en automático, por esa especie de “cordialidad establecida” donde realmente les da igual como te va la vida.

 

 

2.  ¿Sabes la diferencia entre las personas que se permiten ser vulnerables y las que no?

A estas alturas, quizá te has dado cuenta de que, las personas que aparentan ser fuertes, creen en realidad que son débiles, y por eso intentan a toda costa que no se les note.

Pero en realidad, en la esencia de nuestro Ser, todas las personas somos seres con una gran fortaleza interna, con un gran potencial, que no puede ser destruido por nada ni nadie.

[bctt tweet=»Todas las personas somos seres con un gran potencial que no puede ser destruido por nadie.» username=»TaniaCarrascoC»]

La diferencia, por tanto, es que las personas que se atreven a mirarse honestamente y aceptan que son vulnerables, se dan cuenta, paradójicamente, de que tienen una verdadera fortaleza interna.

 

 

3.  ¿Y si te dijera que no tienes miedo a ser débil y pequeña, sino a ser fuerte y grande?

Todavía hay una creencia mayor a la de “no ser suficiente”.

Y es el miedo a brillar, a ser fuerte, a ser grande.

No me creas, pero la experiencia me ha demostrado que nos desvalorizamos tanto porque tenemos miedo a nuestra fortaleza interna.

Porque nuestro potencial es inabarcable, infinito…¡tanto que nos aterra!

Probablemente tú ya conoces esa parte pequeña, frágil y desvalorizada de ti, e incluso te sientas cómoda en ello porque ya sabes cómo manejarlo, estás en tu “zona de confort” como dicen algunos.

Sin embargo, quizá no conozcas aún todo tu potencial interno, toda tu grandeza.

Y lo desconocido… nos da mucho miedo.

El camino que más deseamos recorrer es el que más nos aterra: ser nosotras mismas.

Lo interesante de todo esto, es que, podemos caminar de la mano con nuestros miedos.

Y transformar “lo aterrador”, en un juego apasionante para conocernos a nosotras mismas y reconectar con lo que nos dice nuestro corazón.   

 

 

4.  ¿Qué más puedes hacer para sentir esa fuerza interna que habita en ti?

Esta es una elección de vida, puedes vivir como quieras. Puedes elegir vivir de forma autentica, honesta, y coherente contigo.

Si eliges este camino, puede que sea una aventura, un experimento que no sabes a donde te va a llevar.

Ahora, también puedes tener la oportunidad de conocerte, y conocer la fortaleza que habita en ti, la que nadie te ha quitado nunca, la que no se aprende en los libros, la que siempre ha estado ahí.

Esa fortaleza, te ayuda a conectar con la certeza para dar el siguiente paso, te ayuda a dejar de buscar fuera lo que ya esta dentro, a valorarte, y a tomar la responsabilidad de tu vida.

Y cuando el miedo aparezca, escucharás esa voz interna con más fuerza que nunca y sentirás una paz inmensa que te dejará claro cuál es tu siguiente paso.

 

 

Conclusiones

Todas sentimos miedos, inseguridades, carencias…en algún momento.

La cosa es que, si te digo la verdad, nada de esto es real: las debilidades, las pequeñeces…

Lo hacemos real porque nos identificamos con ello, nuestra verdadera naturaleza es invulnerable.

Somos débiles cuando creemos serlo y cuando nos juzgamos.

[bctt tweet=»Somos débiles cuando creemos serlo y cuando nos juzgamos.» username=»TaniaCarrascoCesteros»]

Así que, yo te animo a Ser valiente y a empezar a amarte, observando primero lo que rechazas de ti misma, y sintiéndolo al 100 %.

Si de verdad lo haces, vas a sentir un amor inmenso, porque te darás cuenta de que todo ES perfecto en ti, sin que sea de ninguna manera concreta.

Eres una mujer fuerte, guerrera, o sensible y delicada. Lo que quieras.

Pero no te identifiques con tu falsa identidad, tan solo observa sin juicio, experimenta este instante, estoy segura de que podrás sentir la fortaleza que habita en ti.

 

Si quieres profundizar en este tema y en cómo recuperar tu fuerza interna para empezar a vivir plenamente, ¡tengo este regalo para ti!

 

Y ahora cuéntanos tu experiencia:

¿Piensas que mostrarte vulnerable te hace más débil?

¿Qué te dices a ti misma cuando aparecen esas cosas que no te gustan?

¿Has sentido ya esa fuerza que habita en ti?

 

 

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: aceptar la vulnerabilidad, autoestima, hacerse fuerte, máscaras, ser vulnerable, vulnerabilidad

TÚ, YO Y NUESTROS MARAVILLOSOS COMPLEJOS

23 octubre, 2017 por taniacarrasco 20 comentarios

Quien tenga algún complejo que se levante un segundo por favor…

¡Vale!, ya se puede sentar todo el mundo.

¿Acaso conoces a alguna mujer que no tenga complejos?

Y no digo «alguien que parezca que no tiene complejos«, sino a una mujer que realmente no los tenga.

Pues una mujer sin complejos es como el príncipe azul:

No

Existe.

Sin embargo, a ti te puede parecer que estás rodeada de mujeres sin complejos.

Cuando:

–          Ves a una gordita con ropa ajustada.

–          Ves a una mujer que con más de 40 años y sin maquillar.

–          Ves a una chica con mucha celulitis en pantalón súper corto.

–          Ves a otra con pecho pequeño que se atreve a ir sin sujetador…

Te crees que esas mujeres no tienen complejos.

Pero en lugar de admirarlas por su gran autoestima, las envidias en silencio disfrazándolo de:

–          “¡Mírala cómo marca las lorzas (michelines)!”.

–          “¡Cómo se atreve a no ponerse maquillaje con las patas de gallo que tiene!”.

–          “¡Si yo tuviese esa celulitis no enseñaría las piernas ni muerta!”.

–           “¡Parece una tabla de lo plana que está!”.

No me engañes…sé que piensas eso porque yo también lo pensaba.

¿Sabes lo que pienso ahora?

¡Ooooooole sus ovarios!

Ojalá yo me amase tanto a mí misma para ser capaz de lucir tal cual soy, sin preocupaciones y sintiéndome cómoda con ello.

Y sobre todo…Ojalá yo me amase tanto que no dependiese del juicio ajeno para sentirme bien o mal de esta o de aquella manera.

Como expliqué en este vídeo, no puedes esperar para amarte al momento en que llega alguien que lo hace por ti.

¡Cambia de actitud y empieza a responsabilizarte!

Lo confieso, sigo teniendo complejos, muuuuuuuuchos, pero ya no me limitan porque no me da la gana.

–          Tengo una -20 de pecho ¡y ya no llevo sujetador! Como su propio nombre indica, el sujetador sirve para «sujetar»…Así que yo no lo necesito 😉

–          Tengo un pelo horrible ¡pero ya casi no me peino!, estoy eligiendo día para afeitarme la cabeza.

–          Mido 1,53 (eso me gusta creer, pero hace tiempo que no lo compruebo por si acaso) y aunque aún no he conseguido dejar de ponerme tacones definitivamente, lo hago un 90% menos que antes. Que también es un logro y los logros hay que saber reconocérselos.

–          Hace rato que pasé los 37, y aunque si no me río parece que tengo bastantes menos, si me río salen las patas de gallo, las arrugas de la frente, las de las mejillas y no sé cuántas más…Pero no tapo nada, quiero que se vean. Prefiero que veas mis arrugas por reírme a que pasen desapercibidas.

Y así un larguísimo etcétera.

Eso sí, ten clara una cosa: por mucho que te quieras, por mucho que te respetes, por mucho que superes tus complejos y seas capaz de mostrarte auténtica y libre, ¡habrá mucha gente a la que no le vas a gustar!

Por diferentes motivos que no vienen a cuento, ni te importan.

Pero va a haber mucha gente a la que no le vas a gustar.

Puede que incluso se ocupen de resaltar esos defectos que tenías para que no se te olviden. Lo que no saben es que ya no tienen poder sobre ti.

–          Tienes defectos, muchos.

–          A veces los tapas para sentirte más segura, de acuerdo.

Pero cada día te amas y te adoras más y pienso ayudarte a conseguirlo. ¡Y a quien no le guste que mire para otro lado! 😉

Esta semana estoy hasta “erchichi” de que me hablen de autoestima y cosas de ese estilo mujeres tuneadas de arriba a abajo, subidas en un tacón de 15 centímetros, hablando de cómo empezaron a sentirse súper valiosas cuando encontraron al hombre de su vida…

¿Qué mensaje es ese?

Así no hay forma de que una encuentre el equilibrio por favor.

Que no digo que no te arregles, pero vamos a buscar el equilibrio, que aún no sé muy bien dónde está, y después de escuchar a determinadas qué personas me pierdo todavía más.

Lo que tengo claro es que después de tantos años dedicándome al mundo de la salud física, y ahora centrando mi trabajo en la nutrición, es que cuando te sientes físicamente bien por dentro, se nota por fuera.

Este es el verdadero secreto de la felicidad. 

Y entonces, solo entonces, te será más fácil hacer transformaciones más internas.

O acaso no es más fácil gestionar tus complejos si te sientes a gusto con tu cuerpo y tu salud, que si no lo estás?

¡Qué difícil esto de verdad! Y mira que intento ir siempre de «feminista buena», pero a veces me encabrono un poco  😆

  • Si tú también estás hasta “erchichi” y quieres contármelo,
  • o te apetece hablar de tus complejos, reírte de ti misma
  • y al mismo tiempo ayudar a las mujeres que puedan leerte,

¡te espero en los comentarios! 😉

Pero si lo que quieres es:

  • Dejar de pensar en tus complejos
  • Y responsabilizarte de tu salud para conseguir: un cuerpo sano y fuerte, estando en tu peso y con energía, consúltame aquí directamente y me cuentas. 

MILES DE ABRAZOS

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: autoestima, complejos, elevar la autoestima, falsedad, mujeres auténticas, mujeres libres, postureo, superar los complejos

QUERER AGRADAR A LOS DEMÁS TE ESTÁ GENERANDO CONFLICTOS INTERNOS. ¿QUIERES CONOCER 9 CLAVES PARA SOLUCIONARLO?

10 abril, 2017 por taniacarrasco 44 comentarios

Has creído durante mucho tiempo que para ser aceptada y feliz tenías que agradar a los demás a toda costa. A mí también me pasaba…

Pero también has aprendido a fingir que tú vas a tu aire y que no necesitas la aprobación de nadie. A mí también me pasaba.

  • Eras una hija complaciente pero rebelde cuando algo te irritaba mucho
  • Una hermana complaciente pero tus hermanas no se daban cuenta
  • Una amiga complaciente aunque te mostrases independiente
  • Una trabajadora complaciente aunque te encantaba tu trabajo

Eras la persona que creías que le gustaría a todo el mundo.

Al principio te funcionaba y conseguías tus objetivos: ser aprobada, alabada y querida. Hasta que te diste cuenta de que habías pasado por alto tus verdaderas necesidades y como no las manifestabas y nadie las conocía, esas personas a las que tú complacías, se volvían egoístas.

Se acostumbraron a que siempre dijeses a todo que sí y ya no había forma de que pudieses ponerte en tu sitio.

Además, ¿cómo iban a saber esas personas lo que tú querías si de lo único que te preocupabas era de lo que querían ellas?

Estabas más pendiente de sus problemas que de los tuyos, que también están ahí.

No conozco a nadie a quien no le guste agradar a los demás.

– ¿Quién no quiere que los demás estén contentos con sus decisiones?

– ¿Quién no quiere que le den su aprobación a todo lo que hace?

– ¿A qué persona no le gustaría complacer a todo el mundo en todo momento?

Como ser social que eres, tienes la necesidad de estar en contaco y llevarte bien con aquellas personas con quienes te relacionas.

El problema viene cuando esto se convierte en una obsesión que hace que te olvides de ti misma y pongas por delante las preferencias de l@s demás frente a las tuyas propias, sin sentido y por inercia.

Con el tiempo, te vas dando cuenta de que te estás traicionando a ti misma y de que es imposible complacer siempre a todo el mundo.

Ahora, cada vez que antepones las necesidades de otras personas a las tuyas propias, te sientes mal, se te hace un nudo en el estómago e incluso te cuesta respirar. Estás comprobando que ese no es el camino que te conducirá a la paz mental.

Tienes tal necesidad de agradar a otr@s que no sólo estás hasta la coronilla sino que es posible que explotes en algún momento y se líe parda.

¿Y cómo vas a permitirte eso? Si tienes una salida de tono no podrás agradar con la misma facilidad, por lo que aguantas un poquito más…

Al fin y al cabo tampoco es tan malo complacer a la gente…

Así tendrás amor incondicional de todo el que te rodea. Si continúas comportándote de esa manera, agradando y complaciendo, nunca te faltará el cariño de nadie.

¿Eso crees?

No, ya no lo crees. ¡Eso creías antes!

Ahora más bien te parece que te estás defraudando a ti misma continuamente y que por mucho que intentes agradar siempre habrá alguien, siempre, para quien no sea suficiente.

Conozco esa sensación perfectamente. Conozco el sentimiento de frustración que se siente cuando, aunque es algo que no resuena contigo, haces cosas para agradar y encima no lo consigues. 

Y aún peor, haces algo para agradar a los demás y lo consigues, pero te sientes tan mal que preferirías haberte arrancado los pelillos de la nariz con las pinzas porque lo que has hecho no va para nada con lo que tú sientes realmente.

¿Dónde te lleva esto?

¿Quieres seguir así?

¿Cuánto crees que aguantarás a costa de tu propia felicidad?

Contenido

CUÁL ES EL ORIGEN DE LA NECESIDAD DE AGRADAR A L@S DEMÁS

Esa necesidad de agradar a los demás que tienes nace en la infancia.

  • Si buscas aprobación y no te la dan, malo. Pasarás la vida buscando y buscando y no podrás construirte una autoestima sana que te aleje de esa necesidad.
  • Si, por el contrario, cuando eres niña te dan la aprobación que buscas, te engancharás a esa sensación que puede llegar a ser muy adictiva.

Y así, no llegas a saber qué quieres en la vida, ni qué te hace feliz a ti, porque estás demasiado ocupada en hacer “felices” a los demás.

Por suerte, vas creciendo y haciéndote consciente de con qué cosas te sientes mejor e intentas conseguirlas. Si le gustan a l@s demás es perfecto, pero si esas personas no están de acuerdo con lo que tú quieres, vuelta a empezar:

¿L@s demás o yo? ¿Quién va primero?

MOTIVOS POR LOS QUE NECESITAS AGRADAR A LOS DEMÁS

Es normal que quieras agradar a todo el mundo. Los seres humanos necesitamos la aprobación para sentirnos parte del grupo social. Está demostrado que la gente más social presenta mayores índices de felicidad.

Estudios como este lo corroboran: a las personas que se apoyan en las relaciones con l@s demás, les va mucho mejor y son más felices.

Por lo tanto, si relacionarse bien con la gente da felicidad, crees que complaciendo en todo a esa gente con la que te quieres relacionar dichas relaciones serán más fructíferas.

Todo lo contrario.

No sé a ti, pero a mí las personas que se traicionan así mismas para agradar a otras me producen más sentimiento de compasión que otra cosa.

Sin embargo, las personas auténticas que no tienen miedo a ir en contra de opiniones diferentes y manifiestan sus deseos con asertividad, me merecen mucho más respeto y confianza. Por mal que suene decirlo.

ORIGEN DE LA NECESIDAD DE AGRADAR A LOS DEMÁS

En este artículo se explica muy bien de dónde viene esa necesidad de aprobación. Las causas son diversas y no tienen por qué darse de la misma manera en todas las personas.

Algunos de los motivos son los siguientes:

– No recibiste halagos en su momento.

La niña que eras creció sin sentir la aprobación que le hubiese gustado y por ello aún la sigue buscando.

Cuando los padres son demasiado críticos o no te dan la atención “suficiente”, puedes sentir que hay algo malo en ti. La sensación de abandono y el miedo al ridículo se desarrollan y hacen que escondas lo que eres.

A unas mujeres les da por manifestar esa sensación de sentirse insuficientes y a otras, como tú y como yo, les da por esconderse detrás de una máscara aparentemente preciosa y resistente. 

– Quieres ser aceptada a toda costa.

Has desarrollado unos mecanismos de supervivencia para prevenir la sensación de abandono.

Te preocupa mucho ser rechazada y piensas, muy erróneamente, que si vas en contra de lo que quieren los demás estas personas no te aceptarán. Piensas que mostrarte como eres puede alejarte de mucha gente.

Tienes tal obsesión por ser aceptada que se ha convertido en algo que haces en piloto automático, sin darte cuenta.

– Falta de autoestima.

El hecho de no haber conseguido reforzar tu autoestima correctamente hace que te apoyes en lo que se llama heteroestima (percepción que tienes de lo que te aprecian los demás).

Así que cuantas más valoraciones positivas te lleguen, más crees que vales y en eso fundamentas un aparente amor propio.

Te apoyas en un sentimiento de falsa autoestima, de forma inconsciente, que repercute en todas las áreas de tu vida.

EN QUÉ MOMENTO AGRADAR A L@S DEMÁS SE CONVIERTE EN ALGO PERJUDICIAL PARA TI

Agradar es muy bonito, y muy positivo, cuando no se convierte en una obsesión que conduce tu comportamiento. Si te identificas con varias de estas conductas puede que tengas que hacer algunos cambios.

– No sabes decir «no».

Estás por y para todo el mundo, antes que para ti misma. Quieres decir “no” pero eres incapaz, si eso implica hacer algo que la otra persona no espera de ti.

Pones por delante hacer favores a l@s demás antes que satisfacer tus propias necesidades.

– Tus emociones dependen de lo que opinan otras personas.

Si te alaban te sientes alegre y feliz, pero si te desaprueban, te sientes triste y frustrada.

– Intentas pasar desapercibida o llamar demasiado la atención, te vas a los extremos. 

Quizá esto de pasar desapercibida no te preocupe siempre pero sabes que, a veces, lo haces con tal de evitar las críticas que podrían derivarse de comportarte con naturalidad, tal y como tú eres.

En otras ocasiones, haces ver tu originalidad si así piensas que vas a gustar más.

– Te preocupas demasiado por la imagen.

No te permites estar mal arreglada en público. Para mostrarte ante los demás necesitas tener una imagen “adecuada” por si alguien pudiese ver realmente cómo eres.

Está genial arreglarse y querer tener buena imagen, pero si es una necesidad que te obsesiona, tienes un problema. Y sé muy bien de lo que hablo.

Las mujeres que no tienen la necesidad de aprobación constante no tienen inconveniente en mostrarse con la cara lavada y sin arreglar, con toda naturalidad.

– Tienes opiniones diferentes pero no te atreves a expresarlas por si molestas a alguien.

Prefieres adecuarte a lo que piense esa persona antes que dejar clara tu posición y que dicha persona se pueda ofender.

– Vives en un estado de angustia intentando ajustarte en todo momento a lo que otras personas esperan de ti.

Ya sabes que es imposible agradar a todo el mundo, así que la ansiedad hace aparición a menudo para recordártelo.

Porque, aunque lo sabes, no soportas caerle mal a alguien, aunque a ti ese alguien te importe un pimiento.

CONSECUENCIAS DE QUERER AGRADAR A LOS DEMÁS SIEMPRE

Todo lo que haces en la vida tiene sus consecuencias. Si tu rol principal pasa por querer complacer siempre  obtendrás resultados, como estos, que a veces no serán los deseados:

– La gente se acostumbra a que les quieras agradar y lo aceptarán como si fuese tu obligación. De esta manera, cuando te salgas de lo que esas personas piensan que deberías hacer, no lo aceptarán y exigirán ser complacidos, puesto que es a lo que les has acostumbrado.

Si cada lunes le llevas flores a una amiga, el lunes que no lo hagas serás juzgada.

– Generarás malestar. Hay mucha gente a la que les gustará que intentes agradarles constantemente y otra mucha gente a las que eso les parezca un suplicio.

El halago permanente, el sí a todo, el no tener una opinión objetiva y el decir lo que crees que esa persona quiere escuchar, te resta credibilidad.

Ya, ya sé que no lo haces a menudo, solo cuando tienes muchas ganas de agradar a esa persona. Pero lo haces.

Acabarán dándose cuenta que todo lo que haces y dices no tiene validez porque lo haces y dices simplemente para complacer. Te perderán el respeto y no les interesará tu opinión.

– Serás manipulada y abusarán de ti. Puesto que sólo buscas complacer y no sabes manifestar tus deseos, abusarán de tu buena voluntad y te manipularán para que acabes haciendo lo que otras personas quieren.

Sé que pareces fuerte y segura, con las cosas claras, con una buena autoestima.

Sé que en realidad esas personas a las que intentas agradar no tienen ni idea de que lo haces.

Sé también que no te manipulan ni abusan de ti con la intención de fastidiarte, simplemente usan las herramientas que tienen para sobrevivir a su propia vida.

Pero cuando se dan cuenta de que contigo es fácil usar el chantaje emocional, lo seguirán utilizando.

Y aunque te muestres fuerte y segura, también saben que eres de buen corazón y que intentarás hacer lo que sea para que ell@s estén bien.

No se trata de mandarles a la mierda, que a veces no está de más, sino de que tú misma te respetes para que nadie abuse de ti, consciente o inconscientemente.

– Con esta necesidad patológica, te olvidas inevitablemente de ti y esto será lo que te traerá las peores consecuencias. Actúas siempre para agradar a l@s demás, y en muchos casos no tendrá nada que ver con lo que tú quieres.

De esa manera, te sentirás tan mal contigo misma que tu autoestima, lejos de aumentar, decrece por momentos porque empiezas a sentirte insatisfecha con tus actuaciones, ya que haces cosas que realmente no quieres hacer.

Se te agotará la energía. 

– La angustia, la ansiedad y la frustración, irán haciendo mella en ti hasta que empieces a escucharte.

Estas tácticas para agradar te han estado funcionando mucho tiempo, hasta que el vacío que sientes se ha hecho palpable.

Ahora ya no te vale con agradar, ahora quieres sentirte en paz contigo misma y establecer prioridades. Solo así llegarás donde quieres.

– Perderás de vista lo que quieres, cómo lo quieres y no serás capaz de ver con claridad quién eres. Te desconectas de tu propia alma y te olvidas de ti. Todo esto no hace más que obstaculizar tu propio crecimiento personal en todas las áreas de tu vida.

Así que como ya te has dado cuenta, es el momento de hacer algo, ¿no?

9 CLAVES PARA SUPERAR LA NECESIDAD DE AGRADAR A L@S DEMÁS

Cuando la necesidad de agradar te genera malestar, no te queda otro camino que frenar esa conducta para no sentirte mal contigo misma.

Ya, qué fácil suena y qué complicado es hacerlo…lo sé, he pasado por muchas de estas conductas. Pero estoy segura de que poniendo un poco de atención conseguiremos mejorar juntas.

Estas son las 9 claves que te recomiendo para ponerle fin a esto:

1. OBSÉRVATE.

Imagina que estuvieras viendo la película de tu vida. Observa estos comportamientos, cuando los tengas, y analízalos. ¿Qué sientes? ¿Por qué lo haces? ¿Qué necesidad está intentando cubrir tu comportamiento?

2. PÁRATE A PENSAR antes de tomar cualquier decisión.

Cuando alguien te plantee alguna cuestión que requiera de tu participación, no actúes por inercia y tómate un tiempo para pensarlo.

Así podrás reafirmarte en lo que tú quieres con mayor seguridad.

3. ESCUCHA A TU CORAZÓN

Cuando observes los comportamientos de los que hablamos y te pares a tomar una decisión, piensa primero qué es lo que opinas y lo que quieres tú.

Ya hemos hablado de escuchar al corazón en otras ocasiones. Olvídate por un momento de lo que necesiten l@s demás. Cuando hayas conseguido averiguar qué es lo que quieres tú, puedes pensar si está en sintonía o no con lo que quieren esas personas y, en función de eso, tomar una decisión.

4. APRENDE A MANIFESTAR TUS OPINIONES Y DESEOS CON ASERTIVIDAD

Que quieras algo diferente a lo que se espera de ti no significa que tenga que haber un conflicto.

Si lo que quieren l@s demás y lo que quieres tú va en la misma línea, genial, todo el mundo contento. Pero si lo que tú quieres no es lo que quiere esa otra persona, manifiesta tu opinión con todo tu amor, sin confrontación, sin imposiciones.

5. ACEPTA QUE NO VAS A PODER GUSTARLE A TODO EL MUNDO

Que sepas manifestar tus deseos con amor y asertividad no significa que l@s demás tengan que estar de acuerdo contigo.

Asume que no siempre gustarás, que no siempre te aprobarán y no te lo tomes como algo personal. No es algo contra ti, es algo contra la opinión o la actuación que estás teniendo.

Eso no te hace menos valiosa, sino exactamente lo contrario.

6. MANTENTE FIRME

Cuando tienes claro lo que quieres y cómo lo quieres y, además, no haces ningún mal a nadie con ello, no te dejes manipular. Sé fuerte, sé coherente y sostén la frustración que te va a generar esa desaprobación al principio.

Después pasará a convertirse en respeto por ti misma y hará crecer tu autoestima.

7. BUSCA EL EQUILIBRIO

No se trata de que pases de ser la “niña buena” a la bruja del cuento. Se trata de que cambies las cosas que haces sólo por agradar y que te hacen daño a ti.

A veces se podrán llegar a acercar posturas y que quede un “ni pa ti ni pa mi” y otras veces habrá que posicionarse con más agudeza para luchar por lo que tú quieres.

8. COMENTA TU NECESIDAD DE CAMBIAR con las personas con las que tienes estos comportamientos.

Puedes explicarles, si así lo consideras, cómo te sientes y por qué a partir de ahora vas a empezar a mirar más por ti. Y hazte cargo también de que la reacción de estas personas no sea la que te gustaría.

No se acaba el mundo, no pasa nada. Tú puedes responsabilizarte de lo que tú sientes pero no de lo que sientan ellas.

9. QUIÉRETE, ACÉPTATE Y RESPÉTATE COMO ERES porque es la única manera de que los demás puedan hacer lo mismo.

Si tú valoras tus deseos y tus opiniones, habrá a quien le guste y a quien no, pero establecerás relaciones más verdaderas y te sentirás más en coherencia contigo misma. Y eso, querida amiga, no tiene precio.

Y para eso, quizá podrías empezar a transformar algunos hábitos relacionados con la alimentación y el ejercicio para sentirte tan bien por dentro que no te importe nada lo que digan fuera.

CONCLUSIONES

A estas alturas de la película ya sabrás que tu felicidad depende única y exclusivamente de ti. Si las personas con las que te relacionas te dan o no su aprobación, puedes ser igual de feliz.

También tendrás claro que para tener la vida que deseas, tienes que ser capaz de defender tus derechos. Pensar sólo en los derechos de l@s demás, olvidándote de los tuyos propios, no es la mejor manera de tener la vida auténtica que estás buscando.

Agradar a l@s demás está muy bien y es muy bonito. Querer que el resto del mundo esté contento y poder cubrir necesidades de personas a las que tenemos aprecio llena el alma. Pero cuando es a costa de tu propia alma el precio es demasiado alto.

Encontrar el equilibrio entre las necesidades de los demás y las tuyas propias sería lo ideal. Pero está claro que encontrar, y mantener, el equilibrio en todo es una tarea muy difícil.

Sólo pensando un poco más en ti y haciendo sólo las cosas que te hacen sentir bien, estarás más cerca de la vida que quieres. Si, por el camino, además eres capaz de complacer a otr@s, seguro que eso te da aún mayor felicidad.

Es precioso ayudar a la gente y hacerla un poco más feliz. Pero lo primero, siempre y cuando no hagas daño a nadie, eres tú.

En RevolucionaT trabajamos para potenciar tu salud física para que te sientas bien y puedas gestionar mejor tus emociones y tus retos.

Si estás dispuesta a dar el paso, te espero dentro.

Un abrazo enorme

Y GRACIAS A LA AMIGA QUE ME PIDIÓ QUE ESCRIBIERA SOBRE ESTO

Espero que con tu idea y mi artículo hayamos podido ayudar a muchas personas.

Y tú, ¿cuántas cosas has hecho por agradar a l@s demás, sin tener nada que ver con lo que tú querías?

¡Me encanta «escucharte»!

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: agradar a los demás, autoconocimiento, autoestima, conflictos internos, desarrollo personal, felicidad, necesidad de aprobación

¿TE SIENTES COMO LA ÚLTIMA MIERDA? APRENDE A QUERERTE Y VALORARTE DESDE HOY MISMO

20 marzo, 2017 por taniacarrasco 93 comentarios

¡Aprende a quererte y valorarte y no necesitarás nada más! Ale, fin del artículo.

Vale, voy a dar algunas explicaciones más que el tema promete 😉

Sí, tú pensabas que te querías y te valorabas pero, con el tiempo, has ido descubriendo actitudes en ti que tiran por la borda ese pensamiento.

Pero estabas tan ciega…¡tan tan tan ciega!, que eras incapaz de darte cuenta de que la mayoría de tus problemas provenían del mismo lugar: de la falta de amor por ti misma.

En RevolucionaT, donde trabajamos desde la Terapia Nutricional y el Método Pilates para que te sientas bien por dentro y por fuera, nos interesa mucho cómo esta evolución empieza en el cuerpo y se expande.

El amor por ti misma es lo que te va a dar esa paz interior que estás buscando.

Si quieres conseguir amarte de verdad, conectar con lo que necesitas y escucharte…tendrás que ir dejando atrás cualquier cosa que te esté impidiendo conseguirlo: estrés, auto exigencia, perfeccionismo, necesidad de aprobación externa, etc.

Pero, para empezar, tendrás que saber qué necesita tu cuerpo para tener energía y buen ánimo.

Basta de fingir que eres un ser superior y que no necesitas aprender a quererte! Vamos a poner las cartas sobre la mesa ya, no?

Cómo aprender a quererte más no es una tarea fácil, debería haber una asignatura de estas en la escuela. Bastante más importante es aprender a quererte que saberte los afluentes del Miño…

Pero en fin…como nadie te lo enseñó en la escuela, voy a intentar contarte yo misma todo lo que he aprendido al respecto y seguro que te sirve.

Contenido

APRENDE A QUERERTE Y VALORARTE ENTENDIENDO POR QUÉ TE SIENTES ASÍ

Muchos de tus problemas pueden estar derivados, igual que me pasaba a mí, del total desconocimiento que tienes de tus necesidades. En realidad no te conoces, ¿cómo ibas a querer a una persona que no conoces?

Es muy importante que mires hacia dentro para encontrar las respuestas.

Sabes que no te gusta tu cuerpo, ni tu cara, a veces no sabes ni cómo vestir para verte bien, necesitas maquillarte a diario para sentirte más segura y, aún así, cada vez que te miras en un espejo te sacas alguna pega.

Pero nadie se da cuenta, aparentas ser súper segura y autosuficiente.

Y, aunque tienes la suerte de que ya vas viendo cómo funcionas, cuando se te pasa por la cabeza empezar a solucionar estas cosas, también te echas atrás.

¡No jodas! ¿Cómo vas a reconocer tantas miserias? ¿Tú?

Si se las cuentas a alguien ¿qué imagen estarás dando?

¡De eso nada! No estás dispuesta. ¡Con lo que te ha costado construirte esta imagen!

Aprender a quererte…¡menuda tontería!

Si la culpa es de tu madre, que te tiene frita.

¿O es de tu padre?

No, no, no…la culpa es de la escuela, de la sociedad, de Tele5, de tu hermano mayor, de la vecina del quinto, de tu tía Pepita…

Cuando en realidad no tienes la más mínima idea de por qué eres tú una de esas personas que necesitan aprender a quererse y valorarse.

¿Seguro que la culpa no es de los demás?

Pensabas que tenías una autoestima tan fuerte que no te queda más remedio que echar balones fuera. Lo que sea antes de reconocer que el problema está en ti.

SIGNOS DE QUE NO TE QUIERES TANTO COMO CREÍAS

Te cuesta mucho reconocer que tienes un problema de falta de autoestima, sobre todo delante de los demás, ¡joder con el qué dirán!, pero en soledad eres más consciente de lo que parece de tus verdaderos problemas.

Algunos signos de que no te quieres mucho, a pesar de que lo disimulas muy bien:

  • Te cuesta mirarte en el espejo desnuda
  • Te comparas con otras mujeres continuamente
  • Necesitas la aprobación de los demás para sentirte valiosa
  • No soportas las críticas
  • Tienes que ir siempre de punta en blanco y bien mona
  • Aparentas ser super segura de ti misma por miedo a que te hagan daño

DE DÓNDE VIENE LO QUE SIENTES

Quizá me estoy ensañando un poco con el papel de los padres pero es que no puedo dejar de ver en la familia la base de todo lo que va a ser la vida después. Lo bueno y lo menos bueno.

Cuando eres niña y vas creciendo, te haces una idea de lo que “eres” en función de lo que los demás, generalmente la familia, te van diciendo que eres. 

Y a eso, le añadimos el cariño y el amor que recibes, y cómo lo recibes.

Hoy en día, después de entender ciertas cosas, me duele mucho escuchar a mamás y papás diciendo cosas malas de sus hijos, con ellos delante:

“Mírale, si es que es muy malo”

“Fíjate cómo chilla, si es que es un demonio”

“Menuda me ha liado la niña mal educada esta…”

“Eres muy mala, ¡te voy a castigar!”, etc, etc, etc.

No soy madre, ni sé si llegaré a serlo, pero se me hace un nudo en el estómago cuando presencio estos comportamientos.

Si una niña o un niño crece con la idea de que es mal@, mal educad@, tont@…, esta personita se lo cree y actúa en función de lo que se espera de ella. 

Y a ti te ha pasado lo mismo y aún no has superado del todo esos traumas infantiles.

El recuerdo que tengo yo a cerca de esto es escuchar a mi padre llamándome “tonta” hasta la saciedad y sentir que todo el mundo se metía con mi físico.

No digo que esta fuese la realidad, sólo digo que así lo viví yo y así obtuve luego los resultados que obtuve. 

Si eres bajita, alta, gorda, fea…todo son comentarios subjetivos de otras personas.

Pero si en casa te enseñan que vales mucho, si en casa empiezan a consolidarse las bases de tu autoestima, si en casa te enseñan a aprender a quererte a pesar de lo que digan los demás, gran parte del camino ya está hecho.

Si en casa te valoran y animan por todo lo que eres, la película cambia muchísimo.

Pero si en casa te ponen verde y al llegar al colegio es más de lo mismo, ¿cómo queremos que crezca esa personita?

Esa personita crece pensando que no vale para nada y que nadie la quiere.

YO TAMBIÉN ME CREÍ LO QUE DECÍAN DE MÍ

Yo también me creía lo que me decían e intentaba taparlo, pero es inevitable que en el intento te desprecies y te cuestiones.

Con decirte a ti misma: «Aprende a quererte y valorarte», no sirve para solucionarlo.

No puedes aprender a quererte cuando tú misma piensas que no lo mereces. 

Desde muy enana, ha parecido que tenía una autoestima alta, una gran opinión de mi misma y las herramientas necesarias para que esto no fuese un problema para mí.

El tiempo ha sacado a la luz la verdad, como está pasando contigo, y mi máscara de Superwoman se derritió. 

A pesar de eso, no sé cómo ni en qué momento, conseguí convencer a todo el mundo de que Tania era lista y estaba encantada de conocerse.

Incluso daba la impresión de ser alguien prepotente y engreída, como muchas veces se me ha echado en cara.

Y ahora tiene sentido, intentaba aparentar esas cualidades para que nadie viese aquellas que yo creía que tenía en realidad

Aunque, efectivamente, me considero una persona bastante tonta (en el sentido de que me cuesta aprender las cosas, y cuando las aprendo es con mucho esfuerzo), me dejaba la piel en el cole para que no se notase.

Estudiaba muchísimo y cuando algo no se me daba bien, tomaba clases aunque no me gustase, para que nadie percibiese lo tonta que era.

Nadie me obligaba a tomar esas clases, esas ganas de tapar mis limitaciones siempre salieron de mi misma. 

En el mismo orden de cosas, la imagen exterior me preocupaba muchísimo. Cuidaba mucho lo que me ponía y cómo me lo ponía, aunque cuando miro las fotos me quedan dudas sobre mis intenciones. ¡Menudas pintas!

Con 12 años, ya me empeñaba en llevar tacones. No sólo era rechoncha sino bajita. Un taponcete, vamos.

Unido a esto que te cuento, me recuerdo haciendo “dietas” desde muy pequeña. Por aquel entonces mis padres se cuidaban mucho y como todo el mundo se metía con mis lorcitas, hacía un esfuerzo por incluir en mi alimentación los productos dietéticos que se me iban ocurriendo.

Imagínate la idea que tendría yo en aquel entonces sobre lo que era una dieta saludable. Absolutamente ninguna.

Crecí pensando que era tonta, inútil y gordita. Y así pasaron los años. 

Supongo que me di cuenta de que siendo tonta, inútil y gordita, no podía llegar muy lejos, así que me fui construyendo un montón de caretas para que no se viese lo que había detrás.

Tania se puso una careta de inteligente, otra de madura, otra de educada, otra de fuerte, otra de valiente, otra de segura de sí misma…y a ver quién sostenía tanta careta…

DÉJATE DE EXCUSAS

Pero ya está bien de quejarse, ¿no?

Da igual si es la baja autoestima o lo puñetera que es tu vecina del quinto, lo importante es que dejes de ponerte excusas. Lo que pasa realmente es que no te atreves a hacerte cargo del dolor que va a suponer la curación.

No quieres ahondar demasiado a ver si vas a tener que empezar a hacer cambios. 

Si en realidad no es para tanto, tampoco estás tan mal así.

Eso es lo que te dices.

Pero en el fondo, en la intimidad, hablando contigo misma, te castigas por ser tan cobarde.

Te conozco perfectamente, tenemos muchas cosas en común.

Vas a tener que aprender a quererte, te pongas como te pongas. Y créeme que será lo mejor que te haya pasado en la vida.

¿QUÉ PUEDES HACER AHORA PARA MEJORAR LA SITUACIÓN?

Ese tiempo ya pasó. Ya has descubierto que no te tienes mucho aprecio y que esa falta de autoestima te está alejando de la felicidad.

Ya te has cagado en tus padres, en tus profes y en tus compis de clase. Dejas el pasado donde está y pones el foco en lo que puedes hacer ahora para mejorar esa situación, ¿de acuerdo?

Si las bases de tu autoestima no se han consolidado ya, vas a tener que aprender a quererte por tu cuenta. Es lo que hay.

Pero si quieres que el proceso sea fácil y te gustaría empezar por transformar la forma en la que comes y te mueves, consúltame aquí. 

¡Aprende a quererte y valorarte hoy mismo! ¿Por qué esperar?

APRENDE A QUERERTE Y VALORARTE IGUAL QUE LO HE HECHO YO

La falta de autoestima trae consigo la mayoría de los problemas que vamos desarrollando cuando se conforma nuestra personalidad.

Como bien dice la palabreja: auto-estima, es la valoración que tenemos de nosotras mismas.

De este modo, cuando nos convertimos en personas adultas, la falta de amor por nosotras mismas provoca que no seamos capaces de alcanzar la felicidad. 

Nos ponemos máscaras, actuamos con incoherencia, nos auto-castigamos, y así nos vamos destruyendo.

Darme cuenta de mi falta de autoestima ha sido quizá uno de los descubrimientos más difíciles de mi vida porque, con ello, había que tratar demasiadas cosas por las que no tenía claro si quería pasar.

¡Cómo ha cambiado el asunto!

Puedes hacer muchas cosas para trabajar tu autoestima…pero aquí sólo te explico las que me han servido a mi, ¿vale?

De nuevo no podemos encontrar fuera lo que no tenemos dentro. De nuevo no podemos formarnos una imagen de nosotras mismas basada únicamente en lo que los demás han dicho, o dicen, de lo que somos.

Tendrás que cambiar tus creencias, pensamientos y sentimientos, así como adquirir ciertos hábitos que te ayuden a conseguirlo.

Tu autoestima se refleja en todos los aspectos de tu vida, desde tu trabajo hasta la forma en la que te alimentas.

Comenzamos por aquí.

Para aprender a quererte:

1. CONÓCETE MEJOR

Imagina que acabas de hacer una nueva amiga. Sí, ya tienes mogollón, lo sé, ¡pues otra!

Cuando conoces a alguien nuevo, lo normal es que surjan preguntas sobres sus gustos, preferencias, sentimientos…¿Qué comida le gusta? ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre? ¿Qué cosas le producen alegría? ¿Cuáles son sus sueños?

Bien, pues acabas de conocer a una nueva amiga: TÚ.

Papel y boli para anotar todas las preguntas que quieres hacerle a tu nueva amiga, con sus respuestas incluidas.

Cuanto más te conozcas más cariño te tendrás.

2. NUNCA TE COMPARES

Jamás, prohibido, ni se te ocurra, no sirve para nada bueno.

Hasta que lo de aprender a quererte ya no sea tu asignatura pendiente, compararte con las demás sólo te traerá disgustos.

Te vas a fijar en las que son más inteligentes, más guapas, más macizas…Y lo normal es que en esa competición, pierdas. Y pierdes porque la batalla está perdida desde antes de empezar.

El día que te quieras, no sentirás la necesidad de compararte con nadie y ¡ganarás!

¿Acaso se te ocurre ir por la calle comparando a una «amiga» con las amigas de los demás?

No vas por la vida diciéndole a tu amiga:

«Mira Pepa, esa tiene los ojos más bonitos que tú…A lo mejor si te hicieras una liposucción te parecerías a mi vecina Antonia que está tan estupenda. ¿Por qué no te apuntas al gimnasio a ver si pierdes esa barriga, igual que hace Juana?»

No se te ocurriría jamás hablarle así a una amiga, ¿a que no?

3. ACÉPTATE COMO ERES

Sí, esta amiga tuya es muy gilipollas a veces, pero lo sabes y lo aceptas con amor.

Sabes que tu nueva amiga tiene defectos, como todo el mundo. Pero te ha caído tan bien, tenéis tantas cosas en común, que no se los tienes en cuenta. Pesan más sus virtudes.

Se va a equivocar de vez en cuando, eso seguro, pero da igual, allí estarás tú para consolarla y animarla cada vez que se sienta mal por algo que ha hecho.

4. CUIDA DE TUS NECESIDADES

¿Qué haces cuando una amiga necesita algo de ti? 

Corres para proporcionárselo. Cualquier cosa que tú puedas hacer para ayudar a una amiga, lo haces sin pensarlo.

Pues eso es exactamente lo mismo que tienes que hacer contigo. Cada vez que algo no marche bien, párate a ver qué necesitas para que eso marche mejor y hazte ese regalo.

Primero hazte consciente de todo lo que necesitas y luego, compórtate igual que lo harías con una amiga a la que aprecias muchísimo.

5. TRÁTATE LO MEJOR POSIBLE

Tienes que tratarte bien si quieres aprender a quererte. Aunque sea forzado, aunque te parezca absurdo.

¿Me tratarías a mi como te tratas a ti? ¿Me dirías a mi las cosas feas que te dices a ti misma cuando te equivocas? ¿Qué harías si yo te plantease a ti estos problemas que tienes tú? ¿Cómo te comportarías conmigo? ¿Qué me dirías?

Tratarías de solucionarme la vida, ¡está clarísimo!

TÚ ERES TU MEJOR AMIGA

Todo lo que te he explicado más arriba responde a la “técnica de la mejor amiga”.

Cómo cambia el cuento cuando lo que nos pasa a nosotras le pasa a una de nuestras mejores amigas.

Nos volvemos comprensivas, tolerantes, cariñosas, llenas de palabras de aliento…

Cuando una de nuestras mejores amigas se siente mal por algo, se insulta en tu presencia, llora, se siente la última mierda…nos falta tiempo para ir a salvarla y darle mil consejos.

¡Eso es exactamente lo que tienes que hacer contigo misma!

Dile a tu amiga, a ti misma: «Aprende a quererte y valorarte cariño, eso te salvará».

Tienes que aprender a quererte igual que te quieren tus amigas, y de la misma forma que las quieres tú a ellas. 

Para, para, para…

He dado por hecho que tienes amig@s. Podrías ser una especie rara y sentir que no las tienes. En ese caso, ¡te las inventas!

O mejor aún, ya no necesitas inventarte amig@s porque acabas de conocer a tu amiga del alma 😉

CONCLUSIONES

Si no te aprecias y no te quieres, no puedes ser feliz. Punto.

Quieres seguir escondiéndote detrás de tus miedos o quieres vivir la vida a tu manera?

Quieres seguir fingiendo que no pasa nada, que tú puedes con todo?

Me parece que no.

En tu interior sabes que eres muuuuy grande, muuuuuy valiosa, solo tienes que sacar todo eso a la luz.

Esta sería una buena manera. 

El camino no ha hecho más que empezar. No vale con leer un artículo para que te cambie la vida. Tendrás que hacer algo por ti, nadie más va a poder hacerlo.

Ánimo, acabas de conocer a una amiga incondicional, que siempre te va a ayudar, que siempre te va a decir lo que necesitas oír, que siempre te va a cuidar, hasta el último día de tu vida.

Si vais a estar tanto tiempo juntas, merece la pena cuidaos mutuamente, ¿no?

¿Serás capaz de convertirte en tu mejor amiga?

¡Te espero en los comentarios!

Abrazo enorme

P.D: Si sientes que ya no puedes seguir así más tiempo, pero no sabes qué camino elegir, solicita aquí una sesión de valoración gratuita y lo estudiamos juntas. 

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: aprende a quererte y respetarte, aprender a quererte, autoestima, claves para trabajar la autoestima, coaching para la autoestima femenina, como aprender a quererte mas, como hacer crecer tu autoestima, como trabajar la autoestima, cuídarte, eres tu mejor amiga, minimalismo, minimalismo existencial, quiérete, trabajar la autoestima, traumas infantiles

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