• Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
Tania Carrasco logo transparente mediano
  • INICIO
  • SOBRE MÍ
  • ESCUELA ONLINE
  • MIS SERVICIOS
  • REGALO
  • CONTACTO

taniacarrasco

LA GRAN MENTIRA DE LA LIBERACIÓN FEMENINA Y CUÁL ES EL SIGUIENTE PASO

24 febrero, 2019 por taniacarrasco 18 comentarios

Supongo que estarás de acuerdo conmigo en que si no hubiera habido una historia de la represión de la mujer no tendría sentido una historia de la liberación femenina.

Y el caso es que hay una historia de la liberación femenina porque hemos sido un colectivo totalmente sometido a lo largo de los siglos.

Ni siquiera hace falta hablar de feminismo, basta con hablar de Historia. 

Lo más terrible es que de este tema aún se habla poco en las escuelas, en las Universidades o en los medios de comunicación.

Porque aunque pueda parecerte que es un tema que está muy de moda, lo que está de moda es lo que nos quieren contar sobre el tema, no el tema en sí.

Si quieres información sobre la liberación femenina o las personas más importantes que han influido en esta liberación, tienes que buscar la información por tu cuenta. Dicha información no rueda por ahí con la misma facilidad que los amoríos de la gente famosa, las riñas de los políticos de turno o las desgracias varias que se producen en el mundo cada día y que de nada sirve que te cuenten.

De hecho, yo misma tuve que hacer un esfuerzo durante mi época universitaria para acceder a la información que quería saber, a la Historia de la Mujer, a lo que no se cuenta en los círculos habituales.

¿Por qué te iban a contar cosas interesantes pudiéndote contar «mierda» que llene tu cerebro de «mierda»?

¿A quién le interesa la liberación de la mujer?

¿A quién le interesa que incluso dicha liberación haya sido una mentira para tenerte aún más sometida?

Pero lejos de querer escribir un artículo pesimista, que no es lo mío, solo quiero darte mi visión de:

  • Por qué la liberación femenina aún no se ha producido.
  • Por qué este tema es tan importante para ti.
  • Y qué puedes hacer después de leer toda esta información para sentirte más plena, más realizada, más libre…más tú.

Mi intención no es que te sientas más enfadada o más irritable, mi intención es que tengas la información que puede ayudarte a seguir hacia delante con mayor conocimiento de causa y más poder sobre ti misma.

Te aseguro que vas a conocer datos y opiniones a los que nunca antes habías tenido acceso.

Comenzamos.

 

 

 

 

 

Contenido

«¿QUÉ ES ESTO DE LA LIBERACIÓN FEMENINA? ¿ACASO NO ESTAMOS LIBERADAS YA?»

Estas preguntas las puedes responder muy fácilmente sin tener que hacerme ni caso a mí.

A ver…

¿Te sientes totalmente liberada?

¿Qué es para ti la libertad?

¿Qué necesitarías para sentirte totalmente libre en función de tu propia definición de libertad?

Pero si me dejas te voy a seguir haciendo preguntas…

¿Sabrías decirme en qué período histórico comenzó esto que llamamos «liberación femenina»?

¿Podrías darme nombres sobre quiénes fueron sus figuras más importantes?

Afinando un poco más…

¿Conoces a las mujeres más significativas del movimiento de liberación femenina de tu país?

Vale, esto no es un examen pero, como ves, las respuestas se complican y la impotencia de no saberlas te hace incluso sentir rechazo hacia lo que te estoy contando.

Es normal.

No te imaginas la mala leche que se me pone a mí cuando descubro mujeres significativas para la Historia de las que nadie me había hablado antes.

Simplemente no lo entiendo.

Así que vamos a indagar.

 

 

LIBERACIÓN FEMENINA: CÓMO, DÓNDE, QUIÉN.

Se conoce como «liberación femenina» al movimiento que recoge las reivindicaciones legales, políticas, profesionales, sociales, familiares y personales de las mujeres a lo largo de la Historia, con el objetivo de igualar sus derechos con los de la clase dominante: el hombre blanco.

Porque no nos olvidemos de que este movimiento de emancipación femenina nació, creció y se desarrolló por y para las mujeres blancas. El tema de las personas de color es aún más complicado y no se pueden pasar por alto las insultantes diferencias. Ellas llevaron otro ritmo, mucho más lento y costoso.

La Historia dice, si rebuscas un poquito, que este movimiento nació a finales del siglo XVIII en Francia, con la Revolución Francesa y de la mano de mujeres como Olympia de Gouges que, por cierto, fue gillotinada por escandalosa.

Sin embargo, se conocen muchísimos ejemplos de mujeres que con anterioridad intentaron liberarse y liberarnos, a veces sin ni siquiera pretenderlo:

  • Hipatia de Alejandría
  • Hildegarde de Bingen
  • Wu Zetian
  • Sor Juana Inés de la Cruz
  • Juana de Arco

mujeres que participaron en la liberacion femenina

De hecho, algunas autoras ubican el inicio de los movimientos de liberación femenina en el siglo XIII, cuando Guilermine de Bohemia se plantea crear una Iglesia de mujeres.

Aunque quizá ya sabes que mucho antes, incluso antes de María Magdalena, hubo muchas mujeres que se revelaron contra la condición impuesta.

Porque aunque se ha llegado a decir que Jesucristo fue el primer feminista de la Historia, lo siento pero no. No fue un hombre la primera persona feminista de la Historia. Antes de Jescucristo ya hubo muchas.

¿No te parece interesante que hasta para darnos datos sobre nuestra propia Historia se pasen por alto momentos y personalidades tan importantes como estas y se siga poniendo a los hombres por delante?

Los movimientos de liberación femenina no empezaron hace pocos siglos, empezaron hace muuuuuuuucho antes de lo que se dice. 

 

 

CUANDO ALGO NO ES NECESARIO SIMPLEMENTE SE TERMINA

Casi todo tiene un principio y un final, ¿no?

Te pones una peli y cuando salen los créditos sabes que se ha terminado, no hay más, ese es el final, no puede seguir viendo lo que pasa después.

Si te fríes un huevo, el huevo se acaba y podrás hacerte otro, pero nunca será el mismo huevo que ya te has comido, ese huevo ya no existirá más.

Si se cierra un período histórico, se cerró porque empezó otro. No puedes empeñarte en vivir en 1990 si estamos en 2019, por muchas ganas que tengas.

Pero sí que puedes comportarte como si vivieras en 1990, ¿verdad?

  • Puedes vestir con esa ropa
  • Puedes escuchar la música de los 90
  • Puedes seguir las tendencias culturales de entonces
  • Puedes incluso hablar de manera diferente según hablabas en esa época
  • Y también puedes pensar exactamente igual que pensabas en 1990

¿Me equivoco?

Podrías si quisieras.

¿Qué quiero decir con esto?

Que no, que la liberación femenina no se ha terminado, que queda mucho trabajo, que lo ocurrido hasta ahora no nos ha favorecido como perseguían quienes lucharon por ello.

Y también quiero decir que si, como mucha gente piensa, la mujer ya estuviese liberada, no haría falta que yo le explicase a nadie:

  • Que feminismo y machismo no son antónimos
  • Que me puedo follar a quien quiera porque mi cuerpo es mío (y del Universo)
  • Que no me tienen que preguntar por mi jefe si quien abre la puerta de mi negocio soy yo
  • Que usar discriminación positiva y no cambiar los libros de texto de las escuelas no sirve para nada
  • Que si tengo hij@s soy igual de válida para trabajar que antes de tenerlos, pero necesito ayuda
  • Que si no tengo hij@s puede ser por muchas razones que no le importan a nadie
  • Que quiero ser libre para lo que yo quiera, no para lo que otras personas consideren que tengo que serlo
  • Que la liberación tiene que ir acompañada de conciliación
  • Y que si no hay conciliación no hay procreación (no te sorprendas cuando baje el índice de natalidad)

Esta lista podría ser interminable…

Y tener que aclarar todo esto, a parte de ser muy cansado, es señal inequívoca de que no, no estás liberada.

En efecto, si ya estuvieses liberada no estaríamos hablando de esto porque no estaría de moda, ni habría revistas especializadas, ni generaría debate, ni habría que salir a la calle a hacer manifestaciones, ni estarían levantándose cientos de movimientos que siguen clamando por la liberación de la mujer.

¿Cuántas manifestaciones de hombres que quieren liberarse te encuentras por las calles?

 

 

CUANDO LA GRAN MENTIRA SE HACE VERDAD

Como has podido comprobar, la Historia está llena de personas y movimientos feministas que tenían claro que necesitábamos un cambio.

Las mujeres nos sublevábamos para:

  • Conseguir el voto
  • Cambiar las leyes
  • Tener acceso al trabajo remunerado
  • Tener acceso a la educación
  • Poder disponer de nuestro patrimonio
  • Tener libertad sobre nuestro propio cuerpo

Y fuimos consiguiendo muchas de estas cosas.

Ahora:

  • Puedes votar
  • Puedes trabajar casi en lo que quieras
  • Puedes decidir lo que haces con tu cuerpo en la mayoría de circunstancias
  • Puedes abrir cuentas en el banco y gestionar tu dinero
  • Puedes elegir cómo vivir

Pero esta última decisión sigue supeditada a lo que otras personas, externas a ti, te han dicho que puedes hacer.

Porque desde el momento en que te dijeron que ya eras libre para hacerlo todo, te dispusiste a ello.

Y es aquí donde te han engañado, o donde te has dejado engañar.

No puedes ser:

  • Buena hija
  • Buena hermana
  • Buena amiga
  • Buena pareja
  • Buena madre
  • Buena trabajadora
  • Buena jefa
  • Buena ciudadana
  • Buena feminista
  • Buena no-feminista
  • Espiritual
  • Fuerte
  • Sensible
  • Dulce
  • Sana
  • Inteligente
  • Divertida
  • Apasionada
  • Líder
  • Caritativa
  • Generosa
  • Honrada…

Porque en ese camino de querer serlo todo para todo el mundo te pierdes a ti misma. 

[bctt tweet=»En el camino de serlo todo para todo el mundo te pierdes a ti misma. » username=»TaniaCarrascoC»]

Y el caso es que esto ya lo sabes. En tu mente consciente sabes que no puedes alcanzar la perfección en todas las áreas de tu vida, pero sigues intentándolo.

¿Por qué?

 

 

EL MOTIVO POR EL QUE AÚN PERSIGUES SER PERFECTA

Aún sigues intentando ser perfecta en todo porque te han dicho que se puede.

Te han dicho que como ya estás liberada y tienes prácticamente los mismos derechos que los hombres, tienes que intentar tener sus cualidades características y, además, las tuyas propias de mujer.

¿Qué narices significa esto?

Que ahora que puedes ser como «ellos» quieres serlo, sin que haya ningún cambio en las reglas reales del juego.

Te han dado leyes pero no te han dado nada más.

Y las leyes no están bien relacionadas con lo que tu alma necesita.

Ya no te estoy hablando de mujeres u hombres sino de personas.

De personas que se imponen grandes cargas a así mismas para encajar en los moldes que han creado otras personas.

 

 

CUÁL ES EL SIGUIENTE PASO PARA TU PROPIA LIBERACIÓN FEMENINA

Hablamos de liberación, de libertad, de derechos.

Los derechos los imponen desde más arriba pero ¿y la libertad?

¿Por qué aún seguimos esperando a que «alguien» nos la dé?

Justo me viene a la mente este artículo que escribí sobre lenguaje no sexista. 

¿Por qué tienes que esperar a que alguien te autorice a hablar de una u otra manera, cuando ya tienes herramientas para hablar como quieras?

Lo mismo pasa con la liberación femenina.

¿Acaso estás buscando algo que no es tuyo?

¿Acaso estás pidiendo algo que aún no tienes?

¿Acaso tu libertad perjudica a alguien?

NO, NO Y NO.

Tu libertad no le perjudica a nadie en absoluto.

  • Puedes hablar como quieras
  • Puedes vestir como quieras
  • Puedes trabajar en lo que quieras
  • Puedes formar la familia que quieras, o no formarla
  • Puedes votar a personas que favorezcan tus derechos
  • Puedes comprar a empresas que no te traten como un objeto

Porque cuando tú, como mujer, hablas de libertad o de liberación femenina, estás hablando de situaciones que favorecen a todo el mundo.

Porque la liberación de la mujer pasa por la liberación del hombre.

Porque sentirte capaz de hacer con tu vida lo que quieras es darle permiso al resto de personas para hacer lo mismo, siempre y cuando sea desde el respeto y el amor por las personas con las que compartes este mundo.

Estás pidiendo justo lo que quieres para l@s demás. Es lícito, natural, compasivo y amoroso.

Así que deja de pedir y cógelo.

 

 

DEJA DE ESPERAR A QUE ALGO PASE

Si las mujeres aún no nos hemos liberado del todo es, en parte, porque estamos esperando a «ser liberadas».

Estamos esperando a que se den las condiciones apropiadas para sentirnos libres.

Cuando en realidad tienes mucho más poder del que crees para sentirte libre desde ya.

Y este discurso no es nuevo, ya hablaba de ello Simone de Beauvoir en «El Segundo Sexo». 

Todo lo que tienes es porque otros te lo han dado, porque has esperado a que te lo diesen.

Es como si cuando vas a comprar el pan, en lugar de entrar a la tienda, pedirlo y pagarlo, esperases fuera con una pancarta que dijese: «Quiero mi pan porque puedo pagarlo».

Deja de esperar a que te den el pistoletazo de salida y construye desde tus posibilidades, tus creencias y tu propio ejemplo vital, lo que quieres que signifique tu libertad.

[bctt tweet=»Construye lo que quieres que signifique tu libertad. » username=»TaniaCarrascoC»]

Por ejemplo:

  • Si vas a hacer una entrevista de trabajo a una empresa donde sabes que las mujeres cobran menos, no vayas, elige otro trabajo.
  • Si compras los cosméticos a una empresa liderada por un hombre misógino, cambia de marca de cosméticos incluso si el cambio de sale más caro.
  • Si toca votar, vota. No te olvides de todas las mujeres que sacrificaron su vida para que tú pudieras votar.

Solo tenemos que poner más conciencia en nuestras actuaciones cotidianas para ser cada día más libres.

Y es cierto que esto no lo cambia todo, pero cambia tu parte, que es la que importa en este momento.

 

 

HAZTE FEMINISTA MINIMALISTA

Te comentaba más arriba que en esta mentira de la liberación femenina lo que has hecho es imponerte más cargas de las que necesitas para sentirte libre.

Con lo cual, te has ido enjaulando a ti misma sin darte cuenta, hasta que ha empezado a salir todo a la luz.

A mí también me pasó, y aún sigo descubriendo nuevos sometimientos que yo misma me he impuesto pensando que así era más libre y que estaba eligiendo yo.

El paso más importante que te propongo es precisamente eso: que te liberes de las cargas auto impuestas y veas qué pasa. 

Te propongo que pienses en el minimalismo como la forma de soltar todo aquello que te está pesando como mujer.

Que conviertas el minimalismo en tu propia manera de pensar el feminismo.

¿Qué cosas necesitas para tu vida y qué cosas has adquirido por la presión externa?

Te propongo que mires hacia dentro en lugar de seguir buscando quiénes son los culpables de lo que a ti te pasa.

Porque yo también estuve mucho tiempo enfadada con el mundo y con los hombres pensando que ellos habían sido los que me habían reprimido.

No han ayudado, eso es cierto, pero nosotras tenemos la misma responsabilidad. No podemos esperando arreglar las cosas simplemente mirando hacia fuera.

[bctt tweet=»Las cosas se arreglan mirando hacia dentro. » username=»TaniaCarrascoC»]

 

 

CONCLUSIONES

Ya ves…yo que quería escribir un artículo corto…

Todas las personas tenemos en estos momentos todas las herramientas necesarias para ser libres.

[bctt tweet=»Ya tienes las herramientas para ser libre, ¿por qué no lo eres?» username=»TaniaCarrascoC»]

Sin embargo, ¿qué pasa cuando yo tengo un martillo en la mano pero no sé para qué sirve?

Con toda seguridad lo utilizaré mal o lo volveré a meter en la caja de herramientas hasta que alguien me enseñe a utilizarlo.

Con el tiempo, quizá me doy cuenta de que nunca me ha hecho falta usar el martillo y que, por tanto, no lo necesito en mi vida.

O quizá, con el tiempo, se me enciende la bombilla y utilizo ese martillo para abrir nueces, aunque no esté pensado para eso.

¿Acaso haces daño a alguien utilizando el martillo para partir nueces?

No, claro que no. Es tu martillo, no le haces daño a nadie y puedes usarlo como te dé la gana.

Lo mismo con tu libertad.

Tú ya la tienes, no hace falta que nadie te enseñe a usarla, solo necesitas darte cuenta por ti misma de qué es lo que puedes hacer con ella y de hacerlo intentando no perjudicar a nadie.

[bctt tweet=»La libertad que nace del amor y el respeto por ti misma no le perjudica a nadie. » username=»TaniaCarrascoC»]

Y las mujeres no perjudicamos a nadie utilizando nuestra libertad. Solo perjudicamos a las personas que piensan que no la merecemos, y eso no es cosa nuestra. Cada cual que se mire lo suyo.

Precisamente para que cada cual se mire lo suyo, RevolucionaT le va a dar un nuevo enfoque a esto del amor propio, el feminismo, la situación de la mujer y las pesadas cargas impuestas por la supuesta liberación.

Y lo haremos juntas, a través del Coaching y el Minimalismo, que son dos filosofías de vida que te llevan directamente a conseguir todo lo que te propones pero desde la paz interior.

Dejando a un lado el victimismo y la culpa.

Tú no eres una víctima, era una mujer poderosa desde que existe tu condición de mujer.

Así que estate muy atenta porque todo lo que te ofrezco en RevolucionaT es tan poderoso como tú.

 

¿Qué te ha parecido el artículo?

¿Tiene sentido para tu vida?

¿Crees que la liberación femenina aún nos ha impuesto más cargas y que es hora de soltarlas?

Quiero escucharte a ti en los comentarios, ¡adelante!

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: como ser una mujer libre, consecuencias de la liberacion femenina, empancipacion femenina, feminismo y libertad femenina, historia de la liberacion femenina, la autoestima en las mujeres, la esclavitud de la mujer, la liberacion femenina, siguiente paso en la liberacion femenina

QUÉ SIGNIFICA TENER UNA AUTOESTIMA FALSA Y CÓMO TE AFECTA A TI

10 febrero, 2019 por taniacarrasco 12 comentarios

Si ya la palabra «autoestima» te genera un poquito de repelús, si te hablo de «autoestima falsa» te me caes de culo, ¿verdad?

Pues «que no panda el cúnico»que verás como este artículo, lejos de confundirte, te aclara muchas cosas.

Siempre te hablo de:

  • Autoestima alta
  • Autoestima baja
  • O autoestima sana

Pero nunca te he hablado de «autoestima» falsa y creo que tú y yo necesitamos hablar de esto cuanto antes.

Si eres esa mujer de la que nadie diría que puede tener problemas de autoestima, pero tú no lo tienes tan claro, quédate.

Si eres otro tipo de mujer, quédate también, de todo nos podemos llevar algún aprendizaje y quizá te llevas alguna sorpresa.

Contenido

QUÉ SIGNIFICA TENER UNA AUTOESTIMA FALSA

No sé si te has dado cuenta de que siempre te hablo de que yo tenía una autoestima muy baja pero que no era consciente de ello.

Es más, también te he contado que no solo yo no era consciente de que sufría de baja autoestima, sino que nadie de mi alrededor hubiese sospechado que ese era uno de mis mayores problemas.

Si tú también tienes este perfil y aún piensas que tu autoestima está perfectamente, o incluso que la tienes alta, vamos a pararnos un momento a reflexionar.

Si de verdad tienes una autoestima sana te felicito ¡y me encanta! Cuéntamelo en los comentarios que no estamos aquí solo para contarnos penas.

Pero puede que tu caso sea como el mío.

Las personas que creen tener una autoestima sana puede ser que estén escondidas detrás de una autoestima falsa, y que tarden muchos años en darse cuenta de lo que les ocurre.

¿Por qué?

Porque la autoestima falsa es una máscara que te pones, que disfraza tus miedos e inseguridades para que nadie sepa que los tienes.

Digamos que la falsa autoestima es un mecanismo de defensa que te pones a ti misma para protegerte.

POR QUÉ SE DESARROLLA UNA AUTOESTIMA FALSA

Puede aparecer por varios motivos. Los que me parecen más comunes por mi experiencia son los siguientes:

  • En la infancia sentiste que necesitas protección pero nadie te la dio: tú sentiste eso, pero es posible que fuese una sensación puntual que te haya marcado o que realmente no hubiese nadie para protegerte cuando lo necesitaste.
  • Te enseñaron que las personas que muestran fortaleza son las más valiosas: y es probable que esto venga por parte de tu padre, que era bastante frío y orgulloso. 
  • Alguien o algo te hizo mucho daño y decidiste que mejor tirar para delante que mostrar tus emociones: interpretaste que mejor tragarte lo que pasaba que hacerte la víctima, pero ambas conductas son dañinas para tu autoestima.

Cuando te pusiste ese escudo, lo hiciste de una forma inconsciente y por eso hoy te cuesta reconocer lo que ocurre.

¿CUÁLES SON LAS DIFERENCIAS ENTRE LAS PERSONAS CON LA AUTOESTIMA BAJA Y A LAS PERSONAS CON FALSA AUTOESTIMA?

La diferencia principal es que las personas con una autoestima falsa ni siquiera saben que les ocurre esto.

Hay rasgos de personalidad, o comportamientos, que cualquier persona medianamente observadora puede reconocer como comportamientos de una persona con baja autoestima:

  • La queja constante
  • El victimismo
  • Los miedos más absurdos
  • Muchas adicciones
  • El mal humor constante

Sin embargo, las personas con una autoestima falsa han aprendido a esconder sus debilidades muy bien. Estas personas:

  • No suelen quejarse abiertamente para no desagradar o parecer inadecuadas.
  • Van de Superwoman porque ellas pueden con todo, aunque estén al borde del ataque de nervios.
  • No soportan el victimismo puesto que esa conducta no la permiten en ellas mismas.
  • Tienen miedos, como todo el mundo, pero los tapan a toda costa para parecer más fuertes de lo que son.
  • Suelen ser orgullosas, aunque lo disfrazan de amor propio y confianza.
  • Justifican cualquier conducta suya que consideren inapropiada porque ellas no hacen nada mal, pero en privado se castigan muchísimo.

Por ejemplo, la típica persona narcisista que se cree el ombligo del mundo es una claro ejemplo de una persona con una autoestima falsa.

Pero no te confundas, no hace falta ser una narcisista de libro para tener «problemillas» con la falsa autoestima.

LOS EFECTOS DEVASTADORES DE LA AUTOESTIMA FALSA

Como se dice en este artículo, William James definió la autoestima como: una necesidad humana fundamental para transitar en la vida.

[bctt tweet=»La autoestima es una necesidad humana fundamental para transitar la vida» username=»TaniaCarrascoC»]

La forma en que te relacionas contigo misma es básica para construir una vida en la que te sientas a gusto.

Pero claro, sé por propia experiencia lo poco que le gusta a una persona con una falsa autoestima reconocer que tiene una falsa autoestima.

Aquí está el primer y mayor obstáculo: la no aceptación.

«Y es que ¡joder!…Tantos años construyendo una máscara tan bonita, tan brillante, que tanto les gusta a l@s demás, para que de buenas a primera alguien te diga que lo que tienes es una autoestima falsa y te desmonte el chiringuito».

Te entiendo amiga…¡Cómo te entiendo!

Por eso puedo decirte alto y claro que el primer lugar por el que tienes que pasar, si no quieres que tu máscara te acabe comiendo a ti, es la aceptación.  

Porque sino, lo siguiente, es un vacío enorme cuando van pasando los años y te das cuenta de que en el único lugar donde tenías que buscar amor no hay nada.

Has estado muchos años con ese escudo protector, pero buscando incansable el amor fuera, y se te ha olvidado plantar las semillas en el huerto correcto: el tuyo.

Y cuando te das cuenta de que algo falla, de que en realidad  no eres tan fuerte, de que tanto afán de perfección no se sostiene, y te da por mirar hacia dentro…

¡Ostias! ¡No hay nada!

«¿Es que tenía que haber algo aquí?».

Porque lo único que aciertas a ver es que:

  • Ni eres tan fuerte
  • Ni puedes sola
  • Que tú también tienes miedo
  • Que tienes un montón de emociones escondidas y enquistadas
  • Que no puedes seguir mostrando una cosa que no eres
  • Y que ya estás cansada de sostener una máscara, por muy bien que te haya funcionado hasta el momento

¡Quieres ser tú misma! Sin más, auténtica, llena de paz interior.

Cuando te das cuenta que has estado sosteniendo una autoestima falsa que te ha comido el alma, te sientes tan perdida y el dolor es tan grande que, como ya no tienes fuerzas, no te queda más remedio que caer muy hondo.

Y la caída puede suceder de miles de maneras:

  • Una ruptura importante de pareja que hace florecer tu miedo a la soledad y tu apego
  • Una crisis profesional que te hace perder la identidad
  • La muerte de alguien querido que tambalea tus cimientos por completo

Por eso, con las herramientas adecuadas y la aceptación de por medio, la caída puede convertirse en un simple bache.

Porque es entonces, cuando ya estás cansada de fingir y pasa algo gordo, cuando te das cuenta de que las armas que habías estado mostrándole al mundo son de plástico. Ya no te sirven.

EL SÍNDROME DE LA SUPERWOMAN Y LA FALSA AUTOESTIMA

Si hay en el mundo algún tipo de mujer donde la autoestima falsa sea un rasgo característico, es en las mujeres con síndrome de Superwoman.

¿Alguna por la sala? 😉

Si te has sentido identificada con todo lo que te he contado antes, sabrás que una Superwoman es una mujer que, aparentemente, tiene herramientas para enfrentarse a lo que sea.

Si eres una de ellas, las artimañas inconscientes que has creado para esconder la verdad, son tan sofisticadas que hasta tú misma has caído en la trampa de tus propias mentiras.

Espero que estés recibiendo todo esto con amor porque si a mí me hubiesen dicho estas cosas hace unos años hubiese pensando que no tenían nada que ver conmigo. ¡Pero vaya si tenían que ver conmigo!

De hecho, hubiese pensado que yo era una Superwoman de verdad, sin síndromes ni nada…

¡Qué ceguera tenía!

Yo misma hubiese rechazo esta información hace un tiempo, cuando aún no me había dado cuenta de lo que me ocurría pero vomitaba 3 veces al día para estar más delgada y ajustarme a los cánones.

«¿Falsa autoestima yo? ¡Imposible!».

Por eso te vuelvo a comentar lo importante que es hacer un alarde de humildad, que eso sí que es amor propio, para poder ahondar dentro de ti misma y sacar a la luz lo que haya. No importa si «a priori» no te gusta.

Haya lo que haya, sacarlo será la mejor y única manera de sanarlo.

Puedo prometer, y prometo, que aunque es muy duro darse con esta realidad en la cara, es lo mejor que te podía pasar.

Desde mi punto de vista, y ahora sí que me estoy arriesgando a hablar más de la cuenta, prefiero tener síndrome de Superwoman y tener que trabajármelo con mis herramientas falsas que no tener ninguna herramienta para nada.

Ya lo he soltado…ale.

CONCLUSIONES

Hace muchos años que empecé a hacer terapia y a arrojar luz sobre mis sombras.

Sin embargo, no hace tantos años que me dí cuenta de que todo lo que ocurría en mi vida tenía que ver con la falsa autoestima que había tenido que construirme.

Como quien construye un rascacielos sobre un suelo de arenas movedizas.

Es más, aprendí a reconocer que tenía problemas con:

  • La gestión de las emociones
  • La obsesión con mi imagen exterior
  • La dependencia emocional hacia mis parejas sentimentales
  • El perfeccionismo
  • La auto exigencia
  • Los traumas infantiles…(voy a parar que voy a estar aquí hasta mañana)…

Pero seguía sin usar la palabra «autoestima» para nada.

Sí, yo tenía algún asuntillo que resolver, ¿pero baja autoestima?, ¡hombre por favor!

¡Ni de coña!

Si yo siempre había sido muy segura, muy decidida, con las cosas muy claras, con mucho valor para todo, echada para delante, fuerte…

¡Pedazo de máscara!

No quiero que te pase lo mismo o, si te pasa, al menos que sepas que aquí detrás hay alguien que te comprende muuuuuy bien.

¿Eres una mujer fuerte pero has sospechado alguna vez que pudieras tener algún conflicto con tu autoestima?

¿Te reconoces a ti o a alguien de tu entorno con estos comportamientos?

Si ya sabes que esto puede ser lo que te esté pasando a ti, ¿cómo afecta a tu vida?

Al final, después de años de profesión y trabajo personal, las mujeres consiguen una autoestima sana cuando físicamente se sienten bien y eso les da claridad mental.

Si necesitas aprender a tener un peso sano, una energía que te permita afrontar tu día a día y claridad mental para tomar buenas decisiones, mis programas de Terapia Nutricional te ayudarán.

Ponte en contacto conmigo aquí y te cuento lo que puedo hacer por ti.

Nos vemos en los comentarios 😉

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: autoestima falsa, la falsa autoestima, personas con baja autoestima, personas con falsa autoestima, que hacer cuando tienes falsa autoestima

EL SÍNDROME DE SUPERWOMAN SE CONVIERTE EN UN TRASTORNO REAL

3 febrero, 2019 por taniacarrasco 14 comentarios

Llega la nueva epidemia del siglo XXI, y es solo para nosotras las mujeres: el síndrome de la Superwoman.

Si nunca habías escuchado hablar de tal cosa, ya te adelanto que no tiene nada que ver con los cómics, que no es una película de Spielberg y que tampoco es una invención de estas «locas feministas».

Atenta si sufres alguno de estos síntomas:

  • Altos niveles de estrés
  • Insomnio
  • Dificultades para relajarte cuando no tienes nada que hacer (si es que hay algún momento en el que no tengas nada que hacer)
  • Objetivos exigentes
  • Necesidad de estar disponible para todo el mundo en todo momento
  • Ansiedad por crecer profesionalmente…

Si cumples alguno de esto requisitos quédate, necesitas este artículo.

Contenido

QUÉ ES ESTO DE: «EL SÍNDROME DE LA SUPERWOMAN»

El síndrome de la Superwoman es un trastorno que ya está empezando a ser diagnosticado como pasó en su día con el estrés o los trastornos alimenticios.

En casos como los del estrés, la anorexia o la bulimia, costó bastantes años ponerles nombre y remedio a procesos tan difíciles y que estaban afectando a tantísima gente.

Al final, cuando se les empezó a hacer caso a las personas que tenían estos problemas, parecía que se había convertido casi en una moda.

Y, por suerte o por desgracia, vivimos en una sociedad donde las modas son muy importantes. Cuando algo, aunque sea una enfermedad, pasa a ser considerada una moda, empiezan a surgir los remedios y las investigaciones por todos lados.

Así que recemos para que el síndrome de la Superwoman se convierta en una «moda», porque sino no nos hará caso ni dios.

En apariencia, resulta hasta gracioso imaginarte como una Superwoman, porque inmediatamente te imaginas a una mujer que puede con todo y salva vidas allá donde va.

Te imaginas a una mujer:

  • Fuerte
  • Segura
  • Invencible
  • Luchadora
  • Salva vidas

Yo me imagino las salas de espera de las consultas de psiquiatría de los próximos años, llenas de mujeres con traje de super heroína y un arma grande y potente que tienen que apoyar en el suelo porque ya no pueden sostenerla.

Una heroína que se ha quedado sin gasolina.

CÓMO IDENTIFICAR A UNA SUPERWOMAN

Si estás pensando que tú misma podrías padecer el síndrome de la Superwoman, vamos a ahondar un poco más en el tema.

Porque, si te soy honesta, a mí el hecho de ponerme etiqueta de Superwoman me gusta bastante. Si la cuestión es ponerse etiquetas, qué mejor que una etiqueta tan potente.

Superwoman suena a:

  • Mujer exitosa
  • Mujer que consigue todo lo que se propone
  • Mujer con una vida abundante
  • Mujer que es capaz de ayudar a todo el mundo
  • Mujer admirable

Pero padecer el síndrome de la Superwoman es, precisamente, parecer todo eso pero olvidándote por completo de tus propias necesidades.

Ahí está el problema.

Una cosa es ser una mujer segura, decidida y exitosa, y otra cosa es serlo olvidándote completamente de ti misma para adaptarte a los patrones que quieren otras personas.

QUÉ PASA CUANDO ESTE SÍNDROME TE GENERA RECHAZO

Aunque te identifiques bastante con lo que te estoy contando, estoy segura de que aún surgen mil excusas y resistencias para no encasillarte como Superwoman.

A ninguna Superwoman le gusta reconocer que todo eso que hace no lo hace para ella misma.

Una Superwoman se tiene que mantener firme en sus posiciones, orgullosa, incluso algo pre-potente. Tienes que darte cuenta de que lo que ocurre cuando padeces síndrome de Superwoman es que estás tratando, en la mayoría de los casos de forma inconsciente, de ocultar tus debilidades.

A las mujeres con este tipo de perfil, que yo misma he tenido, no nos gusta darle peso a la idea de que lo que estamos haciendo con tanta actividad es llenar vacíos que no somos capaces de llenar por nosotras mismas.

Estas mujeres suelen ser mujeres que se han sentido heridas y poco reconocidas en su infancia y que, por tanto, han tenido que ponerse la máscara de super heroína para no sufrir demasiado.

Se han tenido que proteger a sí mismas porque sentían que nadie más estaba allí para protegerlas.

Da igual si había alguien para protegerlas o no, ellas se han sentido desprotegidas igualmente.

Así que si este síndrome te provoca rechazo o algún tipo de resistencia, es porque probablemente aún no quieras aceptar que esto te puede estar pasando a ti.

A las Superwoman nos cuesta demasiado aceptar nuestras debilidades, y las tapamos tanto que nos acabamos quedando prisioneras de nuestras propias máscaras.

QUÉ TIPO DE MUJER NO PADECE EL SÍNDROME DE LA SUPERWOMAN

Ya te he contado, más o menos, qué tipo de mujer se identifica con este tipo de síntoma.

Ahora voy a hablarte de qué tipo de mujer no estaría relacionada con el síndrome de la Superwoman.

Las mujeres:

  • Victimistas
  • Que se quejan por todo
  • Conscientemente complacientes
  • Tristonas
  • Que no tienen objetivos claros en la vida
  • Que se ponen las expectativas muy bajas
  • Y que no solo aceptan sus debilidades sino que se regodean en ellas

No podrían considerarse nunca mujeres que padecen este síndrome.

Esto no significa que haya un tipo de mujer mejor que otro, cuidado con esto.

En ningún momento estoy haciendo una crítica o un juicio de valor. Solo intento que comprendas si tú puedes estar padeciendo el síndrome de la Superwoman o no, nada más.

En realidad, padecer el síndrome de la Superwoman no tiene nada de positivo para una mujer.

[bctt tweet=»Padecer síndrome de Superwoman no tiene nada de positivo para una mujer. » username=»TaniaCarrascoC»]

Porque este tipo de mujeres están tan desconectadas de sus propias necesidades y son tan malas pidiendo ayuda que tardan mucho tiempo en darse cuenta de lo que les está ocurriendo.

Siempre es más fácil ayudar a las personas que son conscientes de sus «debilidades» que a las personas que no aceptan lo que les ocurre y pasan por encima de sus propias emociones.

Pero si tú ya eres consciente de que te vendría bien apoyarte en alguien para mejorar tu salud física, y así poder gestionar mejor tus emociones: te ofrezco mis programas de Terapia Nutricional. 

CONSECUENCIAS MÁS GRAVES DE TENER EL SÍNDROME DE LA SUPERWOMAN

Al principio del artículo ya te he contado varios de los síntomas más evidentes de una mujer con síndrome de Superwoman:

  • Insomnio
  • Auto exigencia
  • Altos niveles de estrés…

Pero existen muchos más síntomas que aumentarían esta lista hasta el infinito.

Sin embargo, quiero centrarme en lo que me parece más preocupante. Te voy a hablar de mi propia experiencia.

Una mujer que, por diferentes circunstancias, ha tenido que ponerse la máscara de persona segura y fuerte, se siente tan cómoda con esta máscara que tarda mucho tiempo en ser consciente de que más que beneficiarle le perjudica.

Me he pasado la vida intentando dar una imagen de tía fuerte, segura y decidida, que me ha venido genial en ciertas ocasiones. Pero cuando he tenido que manifestar emociones o pedir ayuda, no he tenido las herramientas para hacerlo.

  • Aprendí a defenderme, pero no a pedir ayuda para que me defendiesen
  • Aprendí a tragarme las emociones, pero no a manifestarlas para sanarlas
  • Aprendí a tirar para delante a toda cosa, pero no a quedarme cuando había problemas para intentar solucionarlos y poder cerrar mis heridas

Y cuando vas tirando para delante con todo lo que te pasa en la vida, sin pararte un momento a revisarlo y a afrontarlo, las heridas se quedan abiertas y cada vez se hacen más grandes.

[bctt tweet=»Cuando tiras para delante sin revisar lo que pasa, las heridas se quedan abiertas y cada vez se hacen más grandes» username=»TaniaCarrascoC»]

Llega un momento, en que ni tú ni nadie sabe quién eres  porque tus máscaras son muy grandes y se te han pegado a la piel.

Puedes tratar de explicarlo con palabras, pero no es lo mismo, puesto que no eres capaz de manifestarlo con emociones.

Sigues pareciendo la tía dura de siempre, así que nadie pensará que necesitas ayuda. Y si todo el mundo piensa que tú puedes sola, nadie vendrá a ayudarte nunca porque les has hecho creer que no lo necesitas.

Y tú necesitas ayuda como todo el mundo.

Es maravilloso tener herramientas para reparar el barco cuando se hunde. Pero a veces salen tantas grietas que es mejor pedir recomendación para cambiar de barco.

CONCLUSIONES

Me he pasado un par de años intentando ayudar a mujeres con su falta de confianza y sus miedos, intentando acompañarlas en sus procesos de sanación de la autoestima.

Ahora, todo mi enfoque está basado en la salud física primero (alimentación y ejercicio) porque así es más fácil gestionar lo emocional. Lo tengo más que comprobado.

Con el paso de estos años, me he dado cuenta de que me había olvidado de las mujeres que más lo necesitan: aquellas que tienen dificultades para pedir ayuda, como me pasaba a mí.

Y aquellas que se cuidan por autoexigencia pero no por amor a ellas mismas, por lo que no consiguen los resultados deseados.

A mí me costó muchos años, muchísimos, darme cuenta de que necesitaba ayuda.

Cuando llegó ese momento, ya había hecho mucha terapia, pero simplemente perseguía más perfección para poder darle en las narices a los demás con lo sabia que me estaba volviendo.

Porque claro, una de las características principales de las mujeres son síndrome de Superwoman es que hemos tenido que cultivar mucho nuestro orgullo, cargándonos nuestro amor propio por el camino.

Tenemos la barbilla alta y la espalda bien estirada, haciendo juego con una gran sonrisa, pero por dentro estamos rotas y seguimos disimulando porque no queremos caer.

Hasta que caes, por fin, y te liberas de toda esa mierda.

[bctt tweet=»Hasta que caes, por fin, y te liberas de toda la mierda.» username=»TaniaCarrascoC»]

Pero si te has quedado con ganas de más, te dejo un video que aún te puede aclarar más cosas sobre el tema.

Si te has sentido identificada con alguna de las cosas que te estoy contando, hoy, más que nunca, necesito escuchar tu opinión:

¿Conocías este nuevo síndrome de la Superwoman?

¿Crees que tú misma te comportas como una Superwoman?

¿Te cuesta pedir ayuda cuando la necesitas?

Cuéntamelo todo en los comentarios por favor.

Un gran abrazo

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: el sindrome de la superwoman, falsa autoestima, mujeres con sindrome de superwoman, mujeres fuertes, que es una superwoman, sindrome de superwoman

¿TE GUSTARÍA SER LA MUJER MÁS DESEADA DEL MUNDO RÁPIDAMENTE?

18 junio, 2018 por taniacarrasco 10 comentarios

Conseguir ser la mujer más deseada del mundo suena difícil (muy difícil) y pretencioso (muy pretencioso).

Pero es un objetivo secreto que tienes, ¿verdad?

Quieres ser la mujer más deseada del mundo pero no se lo cuentas a nadie porque van a pensar que eres una flipada.

Lo que tú no sabes es que la mayoría de las mujeres que conoces también quieren ser lo mismo que tú.

Así que si quieres ser diferente y dejar de parecer un clon igualito que ese otro montón de mujeres, te invito a que leas este artículo 😉

¿Te vienes?

Contenido

POR QUÉ QUIERES SER LA MUJER MÁS DESEADA DEL MUNDO

Para ti como mujer, ser deseada es sinónimo de ser querida.

Sí, conmigo puedes ser sincera. Y sobre todo, contigo tienes que ser sincera.

Quieres ser la mujer más deseada del mundo…

  • Por los hombres: porque eso te hace sentirte poderosa.
  • Por las mujeres: porque ser envidiada es una sensación muy gratificante.
  • En el trabajo: porque necesitas sentir que lo que haces es muy valioso.

Digamos que no es que quieras ser la mujer más deseada del mundo, sino que lo necesitas. Se convierte en algo casi patológico.

Lo chulo es que tú a penas sospechabas que actuabas así, y los demás todavía no se han dado cuenta. Eso te da ventaja, tus máscaras te han dado tregua hasta ahora. Pero ¿hasta cuándo crees que podrás sostener esa imagen?

Y ¿por qué te pasa esto?

LOS DOS MOTIVOS POR LOS QUE NECESITAS SER LA MUJER MÁS DESEADA SOBRE LA FAZ DE LA TIERRA

Quizá haya otros muchos motivos, pero para mí estos son los más importantes:

  1. El afecto es una necesidad primaria de toda ser humana (del ser humano también).

Tú, como persona, necesitas sentir el afecto de las personas que te rodean. Sin ese afecto, te mueres, enfermas, tu vida no tiene sentido.

Y como te han enseñado que cariño y deseo es lo mismo, la sensación que tienes al sentirte deseada es muy similar a la que experimentas cuando alguien te muestra su afecto:

  • Sientes que eres especial
  • Sientes que esa persona te necesita
  • Sientes que tu existencia es fundamental en el mundo

Por ello, al igual que necesitas el cariño para vivir también necesitas sentirte deseada. Se ha convertido casi en una necesidad primaria.

      2. Si no despiertas el deseo sexual en otras personas no eres válida para la sociedad.

¿Has visto la película «Que se mueran los feos»?

Pues algo así…

En esta sociedad en que vivimos, ya solo les falta aprobar la pena de muerte para todas las mujeres que son:

  • Más feas
  • Más gordas
  • Más bajitas
  • O más «lo que sea» de lo socialmente establecido

De este modo, te tienen preocupada pensando

  • en los 9 millones de cremas,
  • el medio millón de operaciones
  • y la cantidad de horas de gimnasio que necesitas

¡para tener derecho a la vida!

Si estás preocupada por todo eso, ya no te quedarán fuerzas para trabajar en lo verdaderamente importante: tu propio amor.

CÓMO GESTIONAR EL MIEDO A NO SER LA MUJER MÁS DESEADA

Te voy a ser muy sincera…

Es bastante complicado luchar contra el peso de una sociedad entera que nos tiene tan bien aleccionadas.

¡Pero no imposible!

Me he pasado ¡30 años de mi vida! obedeciendo a los patrones impuestos por el miedo a no ser deseada.

Sí, a mí también me ha pasado esto.

Tan patológico era lo mío, que podía pasarme la noche aguantando a un baboso en el que no tenía ni el más mínimo interés, solo para que me regalasen el oído. ¡Solo para sentirme deseada!

Yo decía que era por educación, pero mis amigas se ponían de los nervios.

Supongo que a ti también te han metido ese miedo en el cuerpo.

  • El miedo a no gustar
  • El miedo a envejecer
  • El miedo a ser invisible para los hombres

Y solo hay una forma de acabar con esta presión…

EL SECRETO PARA SER LA MUJER MÁS DESEADA DEL MUNDO DESDE HOY Y PARA SIEMPRE

Lo que te voy a contar no es ninguna tontería.

Quizá te parezca obvio pero fue hace muy poco tiempo, con una frase que escuché a un gran maestro, cuando en mi cabeza saltó el clik.

La frase era la siguiente: «No hay nada más atractivo que alguien que no necesita gustar».

¡Ese es el secreto mejor guardado!

[bctt tweet=»No hay nada más atractivo que alguien que no necesita gustar.» username=»TaniaCarrascoC»]

Y a las personas atractivas se las desea, ¿verdad?

Ahora, piensa en aquella persona a la que se le notaba a la legua que estaba coladita por ti.

¿Cómo te hacía sentir el hecho de que fuese tan evidente que estaba loco por ti?

Sí, te hacía sentir querida y deseada.

Pero ¿al mismo tiempo te hacía sentir deseo hacia esa persona?

¡Claro que no! Incluso si se le notaba demasiado podía llegar a provocarte rechazo, ¿verdad?

Lo mismo pasa con las mujeres a las que se les nota demasiado que quieren llamar la atención, que necesitan cariño y que se esfuerzan mucho por gustar.

Si son muy guapas tendrán muchos pretendientes, pero sus relaciones no serán buenas porque sus necesidades patológicas acabarán saliendo a la luz.

Ahora piensa en esa mujer que se siente tan bien consigo misma que no necesita gustarle a nadie (si no encuentras ninguna mujer así tendrás que pensar en un hombre).

Piensa, piensa…te puede costar encontrarla pero seguro que conoces a alguien que cumpla este patrón.

¡Pues a esa mujer se la rifan!

  • Una mujer que se muestra segura de sí misma
  • Una mujer que no necesita arreglarse por pura necesidad
  • Una mujer que se atreve a ser ella misma, sin tapujos

¡Esas son las que arrasan y las que construyen las relaciones de pareja más sanas!

¿Por qué?

Porque tienen una mejor relación consigo mismas y no necesitan a nadie. Simplemente lo eligen, pero no lo necesitan.

CONCLUSIONES

Soy consciente de que es más fácil:

  • Arreglarse
  • Maquillarse
  • Intentar ir a la moda

Que luchar contracorriente y trabajar en un cambio duradero.

No solo soy consciente sino que yo también me pasé muchos años huyendo de la verdadera solución.

Pero te prometo, TE GARANTIZO, que cuando dejas de intentar ser alguien «hacia fuera» y te permites el lujazo de ser alguien «hacia dentro», te conviertes en la mujer más deseada del mundo.

¡Y entonces serás la mujer más deseada del mundo de verdad y para siempre!

Porque los cambios interiores son los cambios duraderos, los que marcan la diferencia, los que te hacen mejor por fuera y por dentro.

Y no es ningún tópico, esta es la realidad.

Seguro que esto también te ha pasado alguna vez:

Vas por la calle y ves a una pareja: él es un cañonazo de tío y ella una mujer de lo más normalita, incluso tirando a fea.

Y piensas: «¿Pero qué hace ese macizo con esa chica?».

Me atrevo a poner la mano en el fuego a que esa chica es:

  • una tía súper segura de sí misma,
  • con una autoestima bastante sana
  • y que es capaz de cubrir ella misma sus propias necesidades sin dramatizar.

¿No sería maravilloso poder conseguir todo eso por ti misma sin depender de otra persona?

¿No sería maravilloso sentirte deseada por ti cada día de tu vida?

¿No sería maravilloso perder el miedo a no ser suficiente?

Pues hay otra forma de conseguirlo: potenciar tu salud física para que eso se refleje fuera y sobre todo te haga sentir bien por dentro. Consúltame aquí sobre mis programas para ayudar a tener un peso sano y la energía que necesitas.

¡Te espero en los comentarios!

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: autoestima femenina, autoestima para mujeres, como conseguir gustarle más a los hombres, como conseguir tener una mejor autoestima, como ser la mujer mas deseada, quiero ser la mujer mas deseada, ser la mujer mas deseada

¿TE SIENTES FATAL Y NO SABES POR QUÉ?

10 diciembre, 2017 por taniacarrasco 12 comentarios

Hace un tiempo que te sientes:

  • Más decaída.
  • Más triste.
  • Con menos energía.
  • Con el sueño alterado.
  • Medio depresiva.
  • Con ataques de ansiedad.
  • Con ganas de mandarlo todo a la mierda y meterte en tu cueva para siempre.

¡No te preocupes! ¡Es normal!

¡Ha llegado el otoño!

Sin embargo, aunque lo sabes y cada año te pasa lo mismo, aún te castigas por sentirte así, te enfadas contigo misma y te quejas continuamente:

  • Cuando hace frío porque hace frío.
  • Cuando hace calor porque hace calor.
  • Cuando llueve porque podría llover en otro momento, no justo el día que has decidido ir de compras.

Te resistes a los cambios y conviertes tu vida en una sucesión constante de quejas que no te llevan a ningún lado.

Bueno sí, te llevan a sentirte todavía peor.

¡Deja de luchar contra todo y, sobre todo, contra ti misma!

Cada ciclo, cada etapa, cada estación, tiene su lado positivo. Que síiiiiiiiiii, ya lo verás.

Vivas en el país que vivas (porque en Argentina no están pasando el frío que pasamos aquí en España en esta época), los cambios de estación te afectarán de la misma manera, así que te interesa seguir leyendo y, quizá, guardar este artículo para cuando te llegue el día en que necesites volver a utilizarlo.

Contenido

Por qué te afectan tanto los cambios de estación

En este caso, los cambios de estación que conllevan más frío y menos horas de luz (otoño e invierno), son los que a mí más me afectan. Es posible que a ti también.

Y esto tiene una causa muy clara, que ya te he adelantado:

  • La disminución de las horas de luz. 

Al disminuir las horas de exposición a la luz del sol, nuestro cerebro produce menos serotonina.  La serotonina es el neurotransmisor encargado de regular tu estado de ánimo, la conducta alimenticia o el sueño, entre otras cosas.

Pero el problema no es que haya menos luz, el problema es que te empeñas en mantener el mismo ritmo de vida de siempre, cuando la Naturaleza y tu propio cuerpo te están diciendo que necesitan otra cosa.

La importancia de respetar los ciclos circadianos

Como se explica en este artículo sobre los ciclos circadianos, son: «Variaciones diarias de los procesos corporales que se producen en un ciclo de aproximadamente 24 horas, basado en la rotación diaria de la Tierra alrededor del sol».

Incluso hay una ciencia, la Cronobiología, que se encarga de estudiar estos ciclos y cómo nos afectan en todos los sentidos.

Según los diferentes estudios al respecto, lo lógico, normal y natural, sería que como ser viva aprendieses a respetar estos ciclos para que no te afectasen tanto.

¿Qué implica esto?

Pues que estás hecha para estar despierta con la luz del día y para estar durmiendo cuando no hay luz.

Con lo cual, acostarse a la 1 de la mañana y levantarse a las 8 va totalmente en contra del respeto por tus ciclos circadianos. 

Es por eso que en otoño e invierno te sientes más triste y cansada que en verano. Estás intentando vivir de la misma manera que cuando los días son más largos y luminosos.

Lo adecuado sería que te metieses en la cama a las 9-10 de la noche y que a las 6 (o incluso antes) empezara tu día.

Ya, ya sé que es total y absolutamente imposible, sobre todo si tienes familia a tu cargo.

Después hablaremos de esto pero primero quiero contarte las consecuencias de no hacer caso a tus ciclos circadianos.

Consecuencias de ignorar tus ritmos

Si vives en España, es muy posible que en estos momentos estés sintiendo todo lo que te voy a contar.

Si, por el contrario, te encuentras en algún país donde el otoño aún no ha llegado, igualmente podrás encontrar respuestas para entender algunas de las cosas que te han pasado (o pueden pasarte) con los cambios estacionales.

  • Aumenta el estrés emocional.
  • La ansiedad se multiplica.
  • Mayor riesgo de padecer migrañas.
  • Problemas reumáticos.
  • Alteraciones en el humor.
  • Mayor sensación de tristeza y soledad.
  • Falta de energía y motivación para hacer frente al día a día. 
  • Alteraciones del sueño.

Qué puedes hacer para sentirte mejor

Hay muchas cosas que puedes hacer para sentirte mejor en esta situación. Quejarte y no hacer nada nunca es la solución. 

1. Aprovecha las horas de luz

Como hay menos luz que de costumbre, es importante que la que hay sepas aprovecharla bien.

Intenta darte un paseo al aire libre cada día, aunque solo sean 20 minutos.

Te aseguro que el hecho de caminar mientras tu cuerpo absorbe la luz del sol (aunque esté nublado) es una manera muy eficaz de recargarte las pilas y sentirte mejor.

2. Acuéstate antes

Sí, ya hemos dicho que no era del todo posible, pero tenía que insistir.

¿Seguro que no puedes? ¿Seguro segurísimo de verdad? 😉

Tu cuerpo necesita más descanso y te lo está pidiendo a gritos. Haz todo lo que esté en tu mano para que así sea.

3. No te exijas

Sé que es muy difícil aceptar las situaciones de la vida que no nos hacen sentir del todo bien.

Cuando te sientes triste, cansada, apática, lo normal es que luches contra ello en lugar de aceptarlo para trascenderlo de la mejor manera posible.

Así que te invito a aceptarlo para que el camino se más fácil.

  • ¿Estás más triste? No pasa nada. Aprovecha para llorar y sacar a flote tus emociones. Cuando yo me siento así me pongo películas de esas de llorar a moco tendido y me quedo nueva.
  • ¿Tienes menos energía? Pues reduce tus obligaciones y usa la energía que tengas solo para las cosas estrictamente necesarias. Limpiar la casa o hacerle favores absurdos a todo el mundo no es una cosa estrictamente necesaria, ¿entendido?
  • ¿No te apetece salir? Pues no salgas. Disfruta del recogimiento, del calor del hogar, del contacto con tus seres queridos en un ambiente tranquilo, de la soledad más absoluta y reconfortante.

A raíz de investigar sobre el tema, he leído algún artículo que proponía como una de las soluciones «Incentivar la vida social», pero no estoy para nada de acuerdo.

Si resulta que estás más triste, con menos energía, con más ganas de estar en la cueva…¿Por qué luchar contra eso en lugar de aceptarlo y aprovechar para hacer otras cosas?

En lugar de salir de copas quizá te apetece quedarte en casa leyendo un buen libro, ¿no?

¡No te exigas ni te castigues por no estar al 100%! Lo que te pasa es absolutamente normal.

  • Date permiso para estar así.
  • No rechaces lo que te pasa.
  • E intenta disfrutar de lo positivo.

Esta foto la hice en Vélez-Málaga, un día esperando a que Manu saliese de trabajar. Me senté en un banco del parque, a leer.

De repente, levanté la mirada y ví ese árbol ahí parado, majestuoso, del que caían flores rosadas tejiendo un manto precioso en el suelo.

Yo que no soy de hacer fotos, no me pude resistir a sacar el móvil e inmortalizar el momento.

Así fue como se me ocurrió la idea para el artículo que acabas de leer. Observando cómo el árbol, al cambiar de estación, se desprende de sus flores sin traumas. Acepta lo que viene y aprovecha para cambiar, dejar atrás lo que ya no sirve y seguir viviendo en armonía.

No lucha, no se exige ser otra cosa o sentirse de otra manera.

Según la época que se acerca, le toca pasar frío y decir adiós a sus flores. Es un árbol, tiene que cambiar sus flores, mejor aceptarlo que luchar contra lo inevitable, ¿no? Pero ahí sigue, dando lo mejor de sí mismo, sin quejarse, descansando.

4. Apúntate a un programa de Terapia Nutricional

Así podrás conocer qué necesitas comer para sentirte mejor. Y esto te puede cambiar la vida para siempre. Puedes consultarme aquí. 

Conclusiones

Te resulta más fácil luchar contra algo que aceptarlo, lo sé porque a mí me pasaba lo mismo.

Sin embargo, cuando aceptas lo que no puedes cambiar, la sensación de paz que te invade merece la pena y te cambia bastante la vida.

[bctt tweet=»Cuando aceptas lo que no puedes cambiar, la sensación de paz que te invade merece la pena» username=»TaniaCarrascoC»]

Durante el viaje que he hecho por Asia, una de las cosas que más echo de menos es la sensación de levantarme con las pilas puestas cada mañana.

¿Por qué?

Porque me acostaba sobre las 8 de la tarde y me levantaba a las 5 de la mañana, respetando religiosamente los ciclos impuestos por el sol.

La sensación de levantarme cada día feliz y llena de energía era algo que no había experimentado antes de esa manera. Siempre he sido de levantarme temprano y con motivación, pero esa sensación de completa felicidad y de energía a tope no la había sentido así jamás.

Ahora, de vuelta en casa, con el ritmo de vida occidental, es muy complicado mantener esas rutinas. ¡Y mira que lo intento!

Así que no me queda otra que aceptar que si mi pareja llega del trabajo a las 21:30 no me voy a poder acostar antes y que, por lo tanto, levantarse a las 5 es una quimera. Pero sí que puedo acostarme a las 22 y levantarme a las 6, que tampoco está tan mal.

Hago todo lo que está en mi mano para respetar los ciclos que impone la Naturaleza porque conozco sus efectos y sé que marcan un antes y un después en la vida de cualquiera. 

Pero lo que hago, sobre todo, es potenciar mi salud a través de la alimentación y el ejercicio físico, sin matarme pero con conciencia y amor.

Así que no te machaques por sentirte así, porque es lo más normal del mundo, pero intenta incluir en tus rutinas algunos truquillos para que el otoño (o la estación que te toque) no acabe contigo.

¡Tu turno!

¿Te afectan los cambios de estación?

¿Qué haces cuando esto te pasa: luchas o aceptas?

¿Conocías la importancia de respetar los ciclos circadianos?

Sería genial que compartieses el artículo por si a alguien le puede interesar y para ayudarme a mí a seguir dándome a conocer 😉

¡Te espero en los comentarios!

Un abrazo otoñal

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL Etiquetado como: aprender a aceptar, ciclos circadianos, cómo nos afecta el otoño, los cambios de estación, respetar los ritmos biológicos

EL DÍA QUE, POR FIN, ENTENDÍ A SERGI TORRES

3 diciembre, 2017 por taniacarrasco 30 comentarios

Me sorprendería mucho que no conocieses a Sergi Torres aún…No hace mucho que hablé de él en este artículo que me salió de una forma muy espontánea, en un día en que me sentía algo diferente de lo habitual.

Justo después de aquel día en que Manué y yo nos sentamos a comer escuchando esa charla de Sergi, escribí el artículo que te acabo de mencionar y me quedé tan agustito.

A los pocos días, Manu que era la primera vez que escuchaba una charla de Sergi, llegó con dos entradas para asistir a una de sus conferencias en Madrid.

Aunque siempre te hace ilusión que te regalen cosas, no me acabó de convencer la idea…las charlas que había visto de Sergi Torres hasta entonces se me hacían un poco pesadas.

Todo el mundo hablaba de este hombre como si fuese un iluminado y a mí, había momentos, en que me parecía más bien un colgado. ¡Cómo son los juicios!

Las pocas charlas que había visto de él las veía con una mezcla de asombro, incredulidad y cierta envidia, porque intuía que estaba diciendo cosas muy interesantes…¡que yo no entendía!

  • ¿Sería que yo era muy tonta?
  • ¿Sería que nadie entendía nada y todos fingían que entendían para no parecer igual de tontos que yo?

Cuando la gente le preguntaba cosas durante las charlas yo pensaba:

«¿Pero de qué están hablando?»

Me parecían preguntas idiotas, sin sentido, porque yo no las entendía…

¡Ay que joderse!

Pero en lugar de contarle a Manué lo que pensaba cuando me regaló las entradas, sonreí y pensé:

«Ok, a ver qué sacamos en claro de todo esto…»

¡Y allá que fuimos!

Pero no solo te voy a contar todo lo que descubrí en esa charla, sino que al final del artículo podrás disfrutar de una de las entrevistas más importantes que he hecho hasta ahora 😉

 

 

Llegamos al Teatro Bellas Artes más de una hora antes de que empezase el espectáculo para coger buen sitio. En la puerta, grupos de amigos que habían quedado para venir a escuchar a este señor. ¡Jamás pensé que cuando llegásemos ya habría gente haciendo cola en la puerta!

No tenía idea de lo famosísimo que era este hombre…Claro, como yo no le entendía pensaba que nadie más podía.

El escenario era muy sencillo, una mesa y una silla en color negro y por delante cuatro adornos de la escenografía de Pablo Carbonell, que era el que solía actuar en ese escenario.

La charla empezó justo a la hora prevista, a las 7 de la tarde del 17 del 7 del 2017…No fui consciente de este detalle hasta que salió a hablar un espontáneo…¡llamado Julio! y rompimos en una carcajada general por tanta CAUSAlidad…

La charla había empezado precisamente hablando de las sincronías de la vida, de esas señales que yo te hablo muchas veces.

Desde que empezó la charla hasta que terminó, 2 horas cortísimas, no paramos de reír, llorar y abrir los ojos como platos cada vez que este señor soltaba alguna verdad. Aunque, como él dice, nada sea verdad.

Me gustaría resumirte las ideas principales de esta magnífica conferencia que parecía mágica.

Ten en cuenta que si conoces a alguien más que estuviese allí probablemente sacaría conclusiones diferentes a las mías. Cada persona ve el mundo de una manera y, en función de esa visión, así lo interpreta. 

Yo voy a exponerte las ideas que más me impactaron, las que más me conmovieron y las que consiguieron hacerme replantearme ciertas cosas.

 

Contenido

No hemos venido a cambiar el mundo, hemos venido a aceptarlo

Pero nos pasamos la vida intentando cambiar a nuestros seres queridos (sobre todo a nuestros padres), pensando que si esas personas cambian nuestra vida será mucho mejor.

Cuando nos damos cuenta de que eso no es posible, hacemos mil y una cosas para cambiarnos a nosotras mismas, casi siempre por fuera.

Pensamos que cambiando lo de fuera, cambiando lo que más mostramos a l@s demás, lo de dentro pasa automáticamente a ser perfecto.

Llevo un tiempo hablándote de lo importante que es la aceptación, no porque quiera cambiarte a ti, sino porque la aceptación es precisamente lo que a mí misma me ha hecho ver que me estaba saltando un paso. 

Esto no significa que tengas que seguir quietecita en tu sofá viendo la vida pasar, no. Esto significa que, antes de intentar cambiar nada, acepta lo que eres y lo que tienes. Paso previo e imprescindible en cualquier proceso de cambio, si tu meta es vivir en mayor armonía y felicidad.

[bctt tweet=»Antes de intentar cambiar nada, acepta lo que eres y lo que tienes» username=»TaniaCarrascoC»]

 

El único instante que tienes para ser feliz es este

Ya, lo has escuchado veinte millones de veces y no te convence, pero es una verdad como un castillo.

¿Cuántos otros momentos tienes si el pasado ya no existe y el futuro aún no ha llegado?

Este, ahora, ahora mismitico, no hay otro momento.

Solo ocúpate de ser feliz ahora, y después de este «ahora» el siguiente «ahora», y así sucesivamente.

 

Todas las personas viven en la cúspide

Todas las personas vivimos arriba, en la cima de la montaña, en el mejor lugar que podríamos vivir y de la mejor manera. Pero no nos damos cuenta.

Ya nacimos en la cúspide y en ella seguimos, ¿por qué nos gustan más las otras cúspides? ¿Qué tiene esta de malo?

 

No somos capaces de vivir felices con lo que tenemos porque siempre queremos más

Como te contaba en el punto anterior, no podemos ser felices ahora porque tenemos la vista puesta en el futuro (o en el pasado) y pensamos que lo que vendrá (o lo que ya pasó) es mejor que el momento en que vivimos.

Si a esto le añades que nunca tienes suficiente, no eres capaz de disfrutar de lo que consigues porque siempre quieres más.

Justo ayer le preguntaba a mi padre por su trabajo. Casi toda su vida ha sido constructor, pero hubo un tiempo, cuando la crisis le golpeó con crudeza, que tuvo que buscar otro curro.

Durante ese tiempo, consiguió pasar las pruebas para trabajar en el retén de incendios del pueblo, trabajo que le encantaba aunque no le diese el mismo dinero que su trabajo anterior.

Aún así, lo volvió a intentar en el sector del ladrillo y empezó a levantar cabeza de nuevo.

Pero papá, «¿lo que haces ahora te gusta más que lo que hacías antes?».

Y me dijo: «Sé que si me mentalizo en que lo que hago me gusta, lo voy a disfrutar más, así que hago que mi trabajo me apasione, sea el que sea, porque esa es la manera de disfrutarlo». 

Y yo creo que gracias a su actitud, consigue mejorar día a día en su trabajo. No es resignación, es conseguir construir la actitud adecuada en función de tus circunstancias, para poder ser lo más feliz posible.

 

Lo que vemos fuera es un reflejo de nosotras mismas

Es incuestionable que hay días en que todo se ve negro pero, si te fijas, son justo esos días en los que tú no estás bien.

El día que estás bien, todo se ve de otra manera.

Esto tiene mucho que ver con la ley del espejo.

Si lo que ves fuera es malo, mira para adentro porque probablemente allí vas a encontrar las respuestas que necesitas.

[bctt tweet=»Si lo que ves fuera no te gusta, mira para adentro» username=»TaniaCarrascoC»]

 

Rechazando o enjuiciando algo que consideramos malo aportamos nuestra cuota de negatividad al proceso

Este punto es complicado…Y por esto precisamente evito ver las noticias desde hace algún tiempo.

Si te expones continuamente a lo malo que te rodea, es muy difícil que puedas vivir tranquila y feliz.

No se trata de estar desinformada, ni de ser egoísta, como algunas personas opinan cuando les cuento que no veo las noticias.

Se trata de que saber quién ha entrado en la cárcel, qué nuevo político nos está robando, qué peleas ha habido en este o aquel barrio, cuántas mujeres han sido asesinadas este año, no aporta absolutamente nada a mi vida.

Si las noticias me entristecen, me provocan ira, me roban energía, no podré enfrentarme al mundo de la manera que quiero.

Si me siento frente a la tele a despotricar, a ponerme mala con tanto suceso trágico, en lugar de intentar aportar bondad y paz al mundo, mi vida no tiene sentido. 

No quiero aportar mi cuota de negatividad a nada, porque ya demasiada negatividad nos aportan esos sucesos por sí solos.

Pero no se trata de ver las noticias o no, se trata de que cuando pasan cosas que consideramos malas, de nada sirve seguir aportando más juicios feos, más opiniones negativas, más quejas.

Pongamos los esfuerzos en aportar beneficios.

 

Algo es bueno o malo en función de qué…

¿Quién tiene la potestad de decir qué es lo malo y qué es lo bueno?

¿Quién pone esas etiquetas? ¿Quién tiene la verdad?

Todo depende del cristal con que se mire y de lo que nosotras mismas llevemos dentro.

  • Tirarse pedos es malo, ¿por qué?
  • Si eres una mujer tirarse pedos es casi un delito, ¿por qué?

Es un ejemplo absurdo, lo sé, pero se entiende muy bien lo que quiero explicar.

¿Quién decide estas cosas? ¿Quién pone estas etiquetas?

¿Y si no existieran?

 

Conclusiones

Te he contado lo que yo aprendí en esa charla de Sergi, lo que no significa que comparta todo a pie juntillas.

Pero quería ponerlo sobre la mesa para abrir debate.

Son cuestiones importantes que no solemos plantearnos. No cuestionamos nada, vivimos agilipolladas.

Tengo que reconocer que salí de la charla con un subidón de energía importante, como si me hubiesen puesto las pilas. Pero, al mismo tiempo, con una sensación de paz inmensa, como si hubiese estado dos horas escuchando revelaciones.

Así que te invito a reflexionar conmigo sobre el tema y a que me cuentes tus impresiones.

Y desde aquí le doy la gracias a Sergi por SER.

Es más, mucho tiempo después de asistir a la charla de Sergi y de escribir este artículo, tuve la suerte de que el Universo, a través de él, me hiciese varios regalos impresionantes.

El último, la entrevista reciente que tuve el gran honor de compartir con él y que tú puedes ver aquí mismo. 

 

¿Qué te parece lo que dice Sergi?

¿Estás de acuerdo con todas las ideas o discrepas en algún punto?

¿Ya te habías planteado antes estas cuestiones?

¡Cuéntamelo todo!

Un abrazo

Publicado en: DESARROLLO PERSONAL

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 3
  • Ir a la página 4
  • Ir a la página 5
  • Ir a la página 6
  • Ir a la página 7
  • Ir a la página 8
  • Ir a la página siguiente »

Barra lateral principal

  • Aviso Legal
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
  • Declaración de Accesibilidad
  • Contacto
ES Financiado por la Union Europea WHITE Outline
Logo PRTR BLANCO
Kit Digital blanco

© 2018-2025 Instituto Tania Carrasco. Todos los derechos reservados

Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros para recopilar información estadística sobre su navegación y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, generada a partir de sus pautas de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Acepto Leer Más
Política de cookies

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR